LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
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desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Realidad y cuestión de enfoques

Róger Fischer S.

Mucho se ha comentado la reciente encuesta de la firma M&R en relación a la imagen de los principales políticos de Nicaragua y la percepción que de ellos se tiene. Si se observa la encuesta, contiene unas aristas que confunden y que a pesar de los titulares de los medios dan un total de 58.20 por ciento de confianza y apoyo con reservas al presidente Bolaños, contra un 34.4 que marca ninguna confianza al Gobierno. Si se suma la oposición sandinista fiel a Daniel Ortega y a la posición arnoldista cerrada y ortodoxa, el resultado es explicable. Hay un siete por ciento sin interés en la materia y un 2.l por ciento que no respondió.

Es lógico que una administración sufra mermas en su imagen, sobre todo en un país donde los pleitos políticos y las condiciones de la tenencia de la propiedad, así como la falta de transparencia jurídica, provocan que los inversionistas se ahuyenten en muchos casos y la piensen en otros. Es sumamente difícil que alguien exponga sus recursos en Nicaragua, sin infraestructura adecuada y con energía cara.

Además del desgaste natural, influyen en estos resultados la recesión mundial y por ende la baja en el precio internacional de los principales productos de exportación y, desde luego, la falta de apoyo del partido que paradójicamente llevó a este gobierno al poder pero que obedece ciegamente a los intereses del doctor Alemán.

El estilo Bolaños que ha venido marcando a través de la Nueva Era, es sobrio y participativo, busca respuestas apelando a la sociedad civil, se conduce de manera simple, sin aspavientos y con apego a la Constitución y las leyes. Definitivamente, no hay costumbre a esta fórmula. En Nicaragua se ha mandado verticalmente. Así lo hicieron Zelaya, Chamorro, los Somoza, los Ortega y Alemán. Aquí el que manda, no suplica. El método nica es radical como el lenguaje. Se habla en imperativo : ¡andá, quitá, poné, hacé, vení, torná…! y si no es así, la gente confunde buenas maneras con debilidad. Cuando se trata de gobernar para todos los nicaragüenses de inmediato salta “la ambigüedad”, bajo el supuesto de que quien no gobierna para mi conveniencia es inseguro y débil, o por el contrario, dictatorial y autoritario.

En cuanto a las promesas cumplidas sobre la generación de empleos el 55.30 por ciento reconoce que de algún modo, mucho o poco, don Enrique se ha preocupado por estimular las fuentes de trabajo. El Estado, que en la época del sandinismo era el gran patrón, se convirtió en facilitador, procura la inversión a través de la cual se obtienen empleos pero no es directamente responsable de su generación. Los responsables son todo el sector público y el privado, los ministros encargados del desarrollo y de la producción, los diputados, las ONG, los embajadores y representantes de Nicaragua en el exterior, las iglesias y sobre todo, los que respaldaron a Bolaños en su campaña. Y el mismo PLC que lo ha dejado solo tiene una alta cuota de responsabilidad, porque ha hecho difícil la gobernabilidad procurando inestabilidad y ausencia de inversiones.

Únicamente un megaproyecto puede ubicar a Nicaragua en el mapa de la actualidad. Pero lo grande no se construye de la noche a la mañana. Puede ser que un Copalar haga avanzar rápido o que el sueño del Gran Canal se haga realidad, mientras las esperanzas no desfallecen y así se hacen sentir en las expectativas sobre nuestro futuro al tenor de las resultantes de M&R el 47.5 por ciento de los encuestados piensan que la situación se mantendrá o mejorará, contra una cifra muy parecida del 45.8 que opina lo contrario y que no refleja esperanza alguna.

Nicaragua no está en un lecho de rosas, ni la inmensa mayoría de los países en el mundo están tranquilos. Apenas unos pocos, contados con los dedos de la mano, pueden alegar condiciones favorables. Si en vez de enfrentamientos en luchas estériles se actuara con patriotismo, estoy seguro que las esperanzas crecerían y los actos, creatividad y trabajo, se proyectarían por derroteros positivos que redundarían en beneficio de los mas desposeídos. Un reciente editorial de LA PRENSA habló sobre las estadísticas y dijo que éstas se interpretaban de acuerdo a la óptica política, o sea según el cristal de cada quien. Por mi parte, el prisma que utilizo lleva un enfoque de amor a Nicaragua.

El autor es funcionario público.

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