- Montealegre insta al PLC a discutir aporte partidario al país
María José Uriarte yGustavo [email protected]
El jefe de la bancada liberal, diputado Enrique Quiñónez, negó ayer que la fecha tope del 11 de julio dada al ministro de Hacienda, Eduardo Montealegre, para que renuncie a su cargo gubernamental, sea un ultimátum o una forma de presión al funcionario, quien también ostenta el cargo de tercer vicepresidente del PLC.
Uno de los argumentos de Quiñónez, es que los primeros que deben obedecer las disposiciones y mandatos de la máxima autoridad del partido que es la Convención son los miembros del CEN y que ya existe una resolución, la cual todavía no es acatada por Montealegre, en la que se le pide aclare si está con el partido o se queda como funcionario público dentro del gobierno del presidente Enrique Bolaños.
Indicó que para sustituir al tercer vicepresidente del partido se amparan en los estatutos del mismo, “si él se quiere quedar de ministro por todo el resto del gobierno de Bolaños ese es su problema, aquí no se trata de presión, aquí se trata de que él está violentando los estatutos del partido, si hay un mandato de la máxima autoridad hay que cumplirla me guste o no me guste, dura es la ley, pero es la ley”, acoto el líder liberal.
Señaló que Montealegre tiene el cargo de tercer vicepresidente cargo que no ejerce y que por lo tanto debe cederlo a una persona que sí tenga interés de trabajar por el partido, insistió en que se ha malinterpretado la postura adoptada por los liberales en torno a Montealegre, por que esto no implica una expulsión, y que él puede seguir siendo miembro del partido, convencional y hasta precandidato a la Presidencia de la Republica de dicha organización política.
Otro que comparte el criterio de Quiñónez es el primer vicepresidente del CEN arnoldista Wilfredo Navarro, porque asegura es lógico el planteamiento de su correligionario, ya que no se está pidiendo la cabeza de nadie, sino que un militante del partido que es funcionario del gobierno diga si pretende seguir siendo parte de un gobierno que perjudica al PLC.
“ Yo personalmente le pedí a Enrique y Eduardo que tuvieran una reunión para aclarar los puntos de vista, y Eduardo de una manera altanera dijo que no tenía nada que reunirse y que yo no tenía que andar haciendo el papel de mediador ,es una cuestión que no debe verse como personal ni como persecución, sino el respeto a una resolución del partido”.
Considera que de no tomarse una medida al respecto esto se presta a crear la indisciplina y a debilitar la fortaleza de la unidad del partido.
MONTEALEGRE DESESTIMA
El Ministro de Hacienda y Crédito Público, Eduardo Montealegre, se mostró esquivo al consultársele acerca del ultimátum lanzado por su partido para que renuncie a su cargo del gobierno a más tardar el 11 de julio.
“El 11 de julio lo que tiene que discutirse en la convención del partido, es el futuro, es el aporte que el PLC hará a Nicaragua en materia social, económica y política”, respondió.
