LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Cooperación española con Iberoamérica

Alejandra Saborí[email protected]

Actualmente la lucha contra la pobreza se ha convertido en tema principal de las agendas de desarrollo, lo que significa que se busca el mejoramiento de los estándares de vida a través del crecimiento sustentable y la inversión que beneficie fundamentalmente a los pobres.

Así, en los años 1995 y 1996 la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) —los flujos que las agencias oficiales adjudican a los países en desarrollo y a las instituciones multilaterales que promueven el desarrollo económico y el bienestar social— bilateral española, destinada a Iberoamérica, alcanzó 49.4 por ciento, mientras que 20.4 por ciento fue distribuida en África Subsahariana y un menor porcentaje a Asia, 17.5 por ciento. Pero, ¿por qué esa preferencia por la región?

En primer lugar, los españoles se sienten más identificados con los iberoamericanos que con los franceses o africanos, que son sus vecinos; eso quizás se deba a que España se encuentra plenamente asentada en los países iberoamericanos tanto política, económica como culturalmente; la región no sólo tiene importancia por sus vínculos históricos, linguísticos, culturales y de sangre, sino que sirve para reforzar la proyección de España en el mundo.

Cabe destacar, que estas relaciones han adquirido una nueva dimensión inducida por el gran aumento de la presencia financiera y empresarial española en los principales países de Iberoamérica; siendo España el primer inversor extranjero en la región. Es así que países como Nicaragua, El Salvador, Guatemala, Honduras, República Dominicana (en Centroamérica y el Caribe) y Ecuador, Bolivia y Perú (en América del Sur) han sido destinatarios de donaciones para programas, proyectos y asistencia técnica.

En segundo término, existe una justificación legal en la predilección por la zona, ya que la “Ley de Cooperación para el Desarrollo”, del 7 de julio de 1998, expresa en su artículo seis, las prioridades geográficas de la cooperación española, y establece como una de las áreas geográficas de actuación preferente al territorio iberoamericano.

Esta ayuda se lleva a cabo en tres niveles: el ámbito bilateral, cuyo elemento es el Tratado General de Cooperación y Amistad suscrito por la mayoría de países de Iberoamérica; los instrumentos horizontales de cooperación de carácter sectorial, y por último las acciones de cooperación en el marco de las conferencias iberoamericanas.

Para mostrar cifras oficiales, según datos de la Secretaría de Relaciones Económicas y Cooperación de Nicaragua, el monto de la cooperación española para proyectos bilaterales durante el período 1990–2000 fue de US$ 84.9 millones en donaciones.

Asimismo, el Plan Director de la Cooperación Española 2001-2004 fundamenta esta cooperación en “criterios de coordinación y complementariedad que se predican de la actuación de la comunidad de donantes”, y establece que España “tiene que orientar sus recursos allí donde pueda ser más efectivo y beneficioso el impacto de la Ayuda Oficial al Desarrollo”.

Finalmente, es imperativo afirmar que una mejor distribución de la ayuda tendría un impacto significativo. En pocas palabras, si la mitad de la ayuda a los países pobres se hubiera destinado a los “realmente pobres” en el interior de los mismos, estaría quintuplicada la calidad de vida de las personas más vulnerables. Sin embargo, como suele decir una amiga, “hubiera” es la conjugación inútil del verbo hacer.

La autora es estudiante de Master en Relaciones Internacionales en Madrid.

×