- Fue quien logró canalizar y dialogar con el gobierno para que se sentara con nosotros… “fue el punto de equilibrio”,
coinciden las partes
Luis Eduardo Martínez M. yMoisés Martí[email protected]
El Obispo de la Diócesis de Matagalpa, monseñor Leopoldo José Brenes Solórzano, participó como “mediador y garante” en las negociaciones que funcionarios del gobierno sostuvieron con representantes de más de tres mil obreros agrícolas, quienes demandaban el cumplimento total a los denominados Acuerdos de Las Tunas, suscritos en septiembre del año pasado y que nuevamente fueron objeto de negociación en el centro escolar de esa comunidad, ubicado entre Darío y Sébaco, a 97 kilómetros de Managua.
Durante las negociaciones que avanzaron lentamente, hubo momentos de tensión entre las partes negociadoras y allí intervino oportunamente el Obispo, logrando apaciguar los ánimos exaltados.
Con la sencillez que le caracteriza, monseñor Brenes dice: “Ha sido una experiencia positiva el que hoy podamos participar aquí (en Las Tunas) como garante y mediador para que la cosa (negociaciones) marche bien… espero en Dios que nos ilumine para el bien de Nicaragua, porque éste es sólo un problema y hay muchos más que resolver en Nicaragua”.
TODO SE HACE FÁCIL EN NOMBRE DEL SEÑOR
Aunque el cansancio provocado por su agitada agenda le agobie, monseñor Brenes se muestra siempre sonriente, pues asegura que “todo se hace fácil en nombre del Señor”.
El guía espiritual pospuso otros compromisos para participar de las negociaciones en Las Tunas y, confiesa: “Lo hacemos como Obispo matagalpino, como nicaragüense y como Pastor de esta amada Diócesis de Matagalpa, de la que me siento orgulloso… para mí, donde está un matagalpino, yo me siento su Obispo, su amigo”.
De las negociaciones en Las Tunas, monseñor Brenes relata que “les dejó hablar y cuando ya veo que tengo que ‘meter mi cuchara’ (intervenir) pues ya les digo: miren, tal vez si empezamos por aquí nos ponemos de acuerdo y es cuando las cosas se calman”, explica.
Recordando las veces que sirvió de mediador para la desmovilización de grupos armados y algunos de los momentos en Las Tunas, monseñor Leopoldo José Brenes considera que “lo más dramático es cuando se comienzan a faltar al respeto, gracias a Dios que han sido muy pocas y, sobre todo, cuando hay posturas muy duras y una de las partes dice: no, hasta aquí me quedo. Es cuando a mí me da tristeza”.
“Esos son los momentos en que oro al Señor y siempre encuentro la respuesta. Los llamo a tomar un vasito de agua y sinceramente las cosas son distintas después de estos momentos”, añadió.
AMIGO DE TODOS
Su incesante labor evangelizadora, la disposición de contribuir siempre con la restauración de la paz y el diálogo, entre otras virtudes, le permitieron ganarse el cariño, aprecio, admiración y respeto de la población que, además de Obispo, le consideran como un “amigo”.
Haciendo honor a su lema episcopal de “Tú me has enviado”, una de sus primeras tareas, en Matagalpa, fue impulsar las “reuniones multisectoriales” con los políticos del departamento, además de participar como mediador en las negociaciones para lograr la desmovilización de grupos armados.
HOMBRE CLAVE EN LAS TUNAS
Monseñor Brenes Solórzano es considerado como el “hombre clave” en las negociaciones de los acuerdos de Las Tunas.
“Ante las dificultades y las tensiones que hemos tenido en los diferentes temas, siempre estuvieron sus oraciones, su intermediación. No hubieran sido los mismos resultados si él no estuviera aquí. Ha habido momentos de mucha tensión en los que quizá se hubieran detenido las negociaciones. Él intervino y logró que las negociaciones siguieran”, dijo por su parte la diputada Irma Dávila Lazo.
El alcalde de San Ramón, Raúl López Dávila, consideró que “Monseñor ha sido vital en estas negociaciones. Su papel ha sido determinante porque su criterio es respetado por ambas partes y él ha sido el equilibrio en las negociaciones”.
“Él es un puente de oro. Independiente a que los dos grupos tengamos una credibilidad total, su persona, en su objetividad y sabiduría, es garantía para nosotros. Su presencia es indispensable para nosotros”, dijo el viceministro de Gobernación, Alfonso Sandino.
En tanto, Isaac Jáen Rivera, directivo de la Asociación de Trabajadores del Campo (ATC), manifestó que “en esta negociación, el Obispo fue el “hombre clave”, porque fue él quien logró canalizar y dialogar con el gobierno para que se sentara con nosotros. Estamos agradecidos con el Obispo porque dentro de las negociaciones es quien ha logrado el equilibrio entre las dos partes”.
El concejal José Antonio Flores Tinoco, quien también participó de las negociaciones en representación de la Alcaldía de Matagalpa, señaló que “ha sido una labor encomiable… las demandas hubieran sido las mismas, pero los resultados quizá no serían los mismos si el Obispo no estuviera como mediador y garante”.
PREVALECIÓ VOLUNTAD DE AMBAS PARTES
Ricardo Canevari, observador de la Organización de Estados Americanos (OEA) en las negociaciones, destacó: “Hemos observado como muy positiva la voluntad de las partes para llegar a acuerdos, fueron temas muy sensibles tanto de un lado como del otro.
