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Magistrada Martha Lacayo, miembro de la Sala Penal Uno, del Tribunal de Apelaciones de Managua. (LA PRENSA/ARCHIVO)

Magistrada Martha Lacayo: “Es preferible absolver a un culpable que condenar a un inocente”

Factores políticos, económicos o simplemente por simpatías personales han desnaturalizado la figura de los jurados de conciencia, opina la magistrada de Apelaciones, Martha Lacayo Ary Neil Pantoja [email protected] La magistrada Martha Lacayo, miembro de la Sala Penal Uno del Tribunal de Apelaciones de Managua, es del criterio de mantener los jurado de conciencia y fortalecerlos; […]

  • Factores políticos, económicos o simplemente por simpatías personales han desnaturalizado la figura de los jurados de conciencia, opina la magistrada de Apelaciones, Martha Lacayo

Ary Neil Pantoja [email protected]

La magistrada Martha Lacayo, miembro de la Sala Penal Uno del Tribunal de Apelaciones de Managua, es del criterio de mantener los jurado de conciencia y fortalecerlos; aunque reconoce que “se ha desnaturalizado” esta figura jurídica, a causa de diferentes factores, entre ellos políticos, económicos o simplemente por simpatías personales.

Lacayo recordó que con el Código de Instrucción Criminal (In), la elección de los jurados estaba de alguna manera “contaminada” por cuanto se hacía a través de las alcaldías.

En el caso de Managua, se extraían 800 personas por año (100 por cada Juzgado). “Muchas veces los mismos jueces seleccionaban a los miembros del jurado conforme a su puntualidad o a que nunca se negaban a participar en los jurados”, dijo.

Agregó que los jueces buscaban a personas que siempre estaban dispuestas a “ganarse 100 córdobas” estipendio que se establecía con el In., por participar como jurado.

Lacayo no descartó que una persona llegara a participar “en muchos jurados al año”. Con el CPP, la elección de los jurados se hace a través del padrón electoral, lo que, según Lacayo, limitará la participación de un ciudadano a un jurado por año, aunque no garantizó una transparencia total.

EL JURADO FRENTE A LA DUDA RAZONABLE

Lacayo resume así la responsabilidad del jurado de conciencia: “Es preferible absolver a un culpable, que condenar a un inocente”, en referencia a que cuando los miembros de un jurado tienen dudas sobre las pruebas presentadas por la parte acusadora, éstos siempre deben dictar el veredicto que más beneficie al acusado.

La funcionaria judicial coincidió con la fiscal adjunta, María Lourdes Bolaños, en que los miembros del jurado se llegan a identificar con los acusados por cuestiones culturales; pero también llamó la atención sobre el nivel de educación y comprensión que éstos deben tener al momento de valorar la prueba y los alegatos que escucharán en el juicio.

A juicio de Lacayo la estructura actual que requiere el CPP, “es muy débil”, en clara referencia a la cantidad de fiscales y defensores públicos con que cuenta actualmente el sistema penal, así como el trabajo que desempeñan lo que, a su juicio, incide en las decisiones que tomen los miembros del jurado.

ESTABLECER JURADOS POR DELITOS

La magistrada Lacayo recordó que, conforme a la Constitución y al mismo CPP, se restringe el jurado de conciencia a ciertas figuras delictivas. Puso como ejemplo que la Ley de Estupefacientes, Sicotrópicos y Otras Sustancias Controladas (Ley 285), establece que para el delito de lavado de dinero no existe el jurado de conciencia, y es el juez de Derecho el que debe dictar una sentencia de culpable o inocente.

Y pese a que Lacayo defiende la figura del jurado, se mostró anuente a revisar las leyes con el fin de limitar el jurado de conciencia para ciertos delitos. “Pero habría que discutirlo”, señaló.

PERDONAN A LOS DE CUELLO BLANCO

Los funcionarios entrevistados coinciden en que, en la mayoría de los casos, los miembros del jurado se ven influenciados dependiendo de la persona acusada y que hay una inclinación a perdonar a los llamados “delincuentes de cuello blanco”. En otros casos, los absuelven por simpatías políticas o porque los jurados terminan compadeciéndose de los acusados y concluyen que, quizás, “no lo volverá a hacer”.

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