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con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Félix Sánchez ha desatado la pasión de los aficionados dominicanos. (LA PRENSA/AP)

Sánchez, el ídolo

La figura cumbre de estos Juegos Edgard Tijerino M. [email protected] SANTO DOMINGO.- Fijar la estrella más resplandeciente de estos Panamericanos de 2003, es tan fácil como percatarse de la luz del día. Ahí está Félix Sánchez, ese corredor que salta vallas como un dios griego mientras se desplaza confundiéndose con un relámpago cegador a lo […]

  • La figura cumbre de estos Juegos

Edgard Tijerino M. [email protected]

SANTO DOMINGO.- Fijar la estrella más resplandeciente de estos Panamericanos de 2003, es tan fácil como percatarse de la luz del día. Ahí está Félix Sánchez, ese corredor que salta vallas como un dios griego mientras se desplaza confundiéndose con un relámpago cegador a lo largo de 400 metros. Él fue, la auténtica joya de la corona. No hay forma de someterlo tontamente a discusión.

Claro, no estuvo solo. Hay que abrirle espacio en nuestros corazones agitados a la corredora mexicana Ana Gabriela Guevara, igual que a Sánchez, campeona del mundo; al saltador cubano de longitud, Iván Pedroso, a quien aprecié en Winnipeg y en Sidney, y también, aunque no nos guste su arrogancia y el poco cuido de su imagen, al tenista chileno Marcelo Ríos.

NO MÁS RÉCORDS

Recuerdo que en Cali, hace 32 años, cuando todavía estaba distante de entrar al campo minado del envejecimiento, vi al cubano Pedro Pérez Dueñas establecer un récord mundial en salto triple.

Siempre es emocionante decir “yo estuve ahí”, cuando se trata de una marca universal, y repetí la emoción, en la misma prueba, durante los Panamericanos de México en 1975, mientras Rojos y Medias Rojas protagonizaban una de las mejores Series Mundiales.

Ahora, no se ven estas proezas en Panamericanos, porque los fenómenos no necesitan ir a fondo en este nivel, y se reservan para los Mundiales y los Olímpicos, además por supuesto, para los eventos correspondientes al Grand Prix.

¿Por qué el atletismo ha sido, es y seguramente seguirá siendo, el más grande productor de ídolos en Juegos de este tipo? Bueno, desde siempre, el atletismo ha sido el corazón de estos espectáculos. Puede ser eliminado cualquier deporte y no se pierde la esencia, excepto si eso ocurre con el atletismo.

Consecuentemente, con algunas excepciones como las del nadador Mark Spitz y la gimnasta Nadia Comanecci, entre otras, hay que buscar a los héroes en el atletismo. Qué inmenso fue Jesse Owens en los Olímpicos de Berlín en 1936, y qué impacto provocó Carl Lewis repitiendo la proeza de las cuatro medallas de oro en Los Ángeles durante 1984, ocultando el boicot de los países del Este.

LAS HUELLAS DE FÉLIX

Hay algo conmovedor alrededor de la grandiosidad que Félix Sánchez le inyectó a estos Panamericanos, y que al mismo tiempo, es revelador, ejemplar y merecedor de ser archivado para remembranzas saludables. Ese sentimiento patriótico tan amenazado por los intereses creados, pero colocado como prioritario, por este atleta angosto, flexible y fuera de serie, que logró atrapar la atención de un país necesitado de estas reivindicaciones, como el nuestro.

El ídolo, tan buscado y necesario en nuestras sociedades ansiosas de emocionarse, no es sólo el súper-atleta, sino también el que nos revitaliza con ese tipo de sentimientos y nos enorgullece con su actitud. Hijo de dominicanos, fanático del arroz con habichuelas, nacido en Nueva York, desarrollado en USA, Sánchez no dejó aquí su ombligo pero ha logrado mantener su corazón.

Me atrevo a decir, que aún estando Sammy Sosa, Alex Rodríguez y Pedro Martínez jugando para el equipo de béisbol dominicano, la figura cumbre hubiera sido Sánchez, el superman dominicano, por amplio margen.

ALGO SOBRE LOS OTROS

Qué sereno, seguro y majestuoso fue el vuelo de Pedroso hacia otra medalla de oro. Sin amenazar los registros de Bob Beamon, Carl Lewis y Mike Powell, este cubano se ha instalado en la cima del salto de longitud.

¿Y qué decir de Ana Gabriela? La mexicana de 26 años, hace explosión una vez que se despega del block de salida y se convierte en un proyectil. Ganó con comodidad pero sin poder tumbar la marca de la legendaria cubana Ana Fidelia Quirot, sometida por el fuego y luego atendió una llamada del presidente mexicano Vicente Fox, enfrentó al periodismo por casi media hora en una conferencia de prensa y habló de ir en busca de más gloria en Zurich y París.

Como Sánchez y Pedroso, ella pertenece a otra galaxia.

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