- Nicaragua no se ha atrevido a montar ni unos Juegos Centroamericanos, pero Dominicana se arriesgó aún más con unos Panamericanos
Edgard Tijerino M. [email protected]
SANTO DOMINGO.- Si ciertamente vivir es un riesgo como decía el escritor Jorge Luis Borges, el presidente de la Organización Deportiva Panamericana (ODEPA), el mexicano Mario Vázquez Raña, tiene razón cuando refiriéndose al atrevimiento dominicano de organizar estos Juegos Panamericanos de Santo Domingo, recomienda olímpicamente: Hay que tomar el reto.
Con su economía carcomida, un salario mínimo deprimente, la situación política convulsa, dificultades en sectores tan sensibles como la salud y la educación, y el presidente Hipólito Mejía navegando a bordo del Titanic, República Dominicana no “tiró la toalla” y continuó con el proyecto, contra viento y marea.
LA PRESIÓN DIO RESULTADO
Y finalmente, espoleados por la presión intensa que les aplicó Vázquez Raña, y que lo hizo “merecedor” a un abucheo de medalla de oro, escuchado claramente hasta en el Coliseo Romano y el Palacio de Versalles, los dominicanos lo lograron, y aquí estamos, inmersos en la gran fiesta deportiva del continente, superando algunos problemas, pero gritando ¡Tierra!, ¡Tierra!, como Rodrigo de Triana.
SIN ESA PRESIÓN, ¿QUIÉN SABE?
En 1974, Dominicana organizó los Juegos Centroamericanos y del Caribe, y entre la herencia, quedó ese Estadio Olímpico que hoy hay sido tan convenientemente maquillado, que con esa moderna pista y el reacondicionamiento de graderías, vestidores, salas y sótanos, parece Elizabeth Taylor joven, cuando filmó Gigante, con Rock Hudson y James Dean.
Un estadio que pienso, no tendremos nunca en Nicaragua, a menos que nos atrevamos a tomar un reto que en pequeño, como son los Juegos Centroamericanos, lo hemos soltado tres veces, la última, recientemente.
BOLAÑOS PUDO OBSERVAR
Se considera, que más allá de los múltiples cuestionamientos, la realización aquí de los Panamericanos, es un round a favor del presidente Mejía, y qué bueno haber visto al ingeniero Bolaños presenciando los desbordes del público, el crecimiento de nivel del deporte dominicano, y la herencia que quedará en instalaciones.
“Ahora hay que pedir otra sede para seguir sacándole provecho”, me decía un colega dominicano, sin aplicar la menor ironía.
Cuando se garantiza la presencia de delegaciones de 42 países con directivos, atletas y periodistas, es natural que el movimiento económico crezca durante los Juegos.
En el Hotel Hispaniola, en el que estuve hace 31 años, pago 80 dólares diarios, en tanto al otro lado de la calle, en el Santo Domingo, hay habitaciones hasta de 200, y no hay sitio. La Familia Olímpica está en el excelente y bien ubicado Hotel Jaragua.
El costo de la carrera en taxi oscila entre 60 y 100 pesos, equivalentes a casi 2 y 3 dólares con el cambio a 33 ó 34, y la comida en sitios populares es barata. En el Casino del Hispaniola, por un servicio de chicharrones de pollo con papas fritas, una cerveza, una gaseosa y un café, pague 200 pesos, unos 6 dólares.
LAS ENTRADAS GRATIS
Una buena medida de Mejía, pese a ser criticada por Vázquez Raña, fue la de abrir puertas sin cobrar para el público en eventos de poderosa atracción como la batalla Dominicana-Brasil en baloncesto, la carrera de Félix Sánchez, la presentación de Ana Gabriela Guevara, y otros, tratando de evitar afectar a quienes compraron sus boletos. “Es la única forma de colocar estos Juegos al alcance de los pobres”, dijo con sentido común, el mandatario que fue derrotado por el diablo en una votación que se ocurrió a dos locutores hace unas semanas.
Lo más difícil es el tránsito por las principales arterias como la “Máximo Gómez”, la “27 de Febrero”, la zona “Universitaria” y los sectores de las instalaciones, sobre todo la que corresponde al Estadio Olímpico Juan Pablo Duarte.
Los restaurantes cierran hasta las 12 de la noche y un buen número continúa, especialmente el Conuco de comida criolla y música ruidosa y los ubicados en El Malecón. Hay mucha agitación en las discotecas y en los casinos, que abren temprano y pican y se extienden en horas de la madrugada.
BIEN LA VIGILANCIA
La policía ha realizado un buen trabajo, sobre todo intentando asegurar el flujo del tránsito y velando por la seguridad de los visitantes. En los hoteles, hay un buen control lo mismo que en los diferentes escenarios y en la sala central de prensa ubicada cerca del Listín Diario.
Las tarjetas telefónicas Comunicard de Codetel, de 250 pesos, unos ocho dólares, permiten hablar 13 minutos con Nicaragua, variando de acuerdo al país. Cómo extraño las Pay Less que me facilitan 55 minutos por diez dólares en Estados Unidos.
“No son los mejores Juegos”, advirtió un molesto Vázquez Raña, pero seguramente están ubicados delante de los vistos en Venezuela en el 83, muy complicados, sobre todo en información.
SÓLO CARLOS EN 79
Desde mi debut como periodista en Cali en 1971, llevó ocho coberturas de Panamericanos. Sólo me he perdido los de 1979 en Puerto Rico por la insurrección de julio del 79. En esa ocasión, sólo Carlos García salió del país para estar presente, y todavía me pregunto: ¿Cómo hizo?
Yo estoy claro que para poder levantar el deporte en un país pobre, es necesario multiplicar esfuerzos y tomar el reto de organizar un evento de envergadura. Los cubanos han organizado casi todo, y están insistiendo asombrosamente en solicitar la sede de unos Juegos Olímpicos.
Ellos han hecho compatible el deporte con la salud y la educación. ¿Son magos?
Estrellas panamericanas
Los Juegos Panamericanos de Santo Domingo entraron a su recta final de competencia, pero ya hay una serie de atletas que han brillado con mucha intensidad.
Ana Guevara
Velocista mexicana
Arrasó con sus rivales al ganar el oro en los 400 metros planos con un tiempo de 50.36 segundos, pero quedó un poco lejos del récord panamericano, en poder de la cubana Ana Fidelia Quirot (49.61)… “No logré el objetivo, que era romper el récord panamericano, pero se ganó una medalla, que es importante para el país”, declaró la mexicana.
Félix Sánchez
Velocista dominicano
Ganó la medalla de oro en 400 metros con valla, venciendo ampliamente a sus rivales. Pero también conquistó el bronce por equipos en 4×400 con la ayuda de sus compañeros Johelin Santa, Arrismendi Eguero y Julio Vidal, quienes están muy distantes de la ayuda que recibe el velocista dominicano nacido y forjado en Nueva York.
Giovannoni
Baquetbolista brasileño
Brasil regresa a casa con su segunda medalla de oro en el básquetbol panamericano y eso se lo debe en gran medida a su alero Guillermo Giovannoni, quien encestó 20 puntos en la final y fue la lanza ofensiva brasileña a lo largo del torneo, en el que también dejaron buenos recuerdos el boricua Carlos Arroyo, de los Jazz, y el uruguayo Nicolás Mazzarino.
Eric López
Gimnasta cubano
En la historia de su participación en los Juegos Panamericanos, que empezó en La Habana en 1991, el cubano suma un total de 22 medallas, 18 de oro, tres de plata y una de bronce. Ganó seis de oro en estos Juegos de Santo Domingo, en brillante desempeño que encumbró a su país en el medallero panamericano.
