- Meligeni gana épica batalla
Carlos WerdEFE
SANTO DOMINGO.- El brasileño Fernando Meligeni se llevó ayer todo el oro que entregó la batalla final de Santo Domingo ’03, al derrotar por 5-7, 7-6 (6) y 7-6 (5) al chileno Marcelo Ríos, en un partido con clima de Copa Davis y ribetes casi épicos.
El brasileño, de 31 años, alcanzó la victoria después de un encuentro agotador, que ofreció en casi tres horas los condimentos que un exigente espectador querría para una final: tiros ganadores, ondulaciones en el rendimiento de los jugadores, nervios, puntos de partidos desperdiciados, y todo lo que se puede ocurrir.
El oro para Meligeni, 124 en el ranking mundial, supuso el premio para un jugador que jamás se dio por vencido y el castigo para un “Chino” Ríos que no supo ganar los cinco puntos para partido de que dispuso.
Meligeni debía dar “algo más”, como él mismo lo definió ayer, para vencer al ex número uno del mundo, con quien estaba 0-6 en enfrentamientos personales.
Y ese extra lo entregó en generosas cuotas en los primeros juegos del partido, con un plan perfecto, similar al de Ríos, pero ejecutado con mucha más precisión.
Ambos salieron a mover al rival por el fondo de la pista, sabedores que Ríos está algo lento y no atraviesa por su mejor momento físico, en el caso de Meligeni, y que su poder de fuego es netamente superior cuando puede ejercer el control del punto, en el del “Chino”.
La ventaja de 4-1 para Meligeni, por amplia que pareciera, era en realidad la que había posibilitado un sólo quiebre de servicio, que el chileno recuperó en el séptimo juego después de desperdiciar dos ventajas y tras una doble falta del brasileño.
Ambos ganaron en cero sus saques, aunque Meligeni volvió a flaquear con el suyo en el undécimo “game”, que cedió decepcionado con una nueva doble falta.
El 7-5 en favor del “Zurdo de Vitacura” quedó firmado tras un juego de más de ocho minutos y tan cambiante como la marcha del partido, con tres dobles faltas de Ríos –dos de ellas en “set points”– y varias devoluciones erráticas de un Meligeni que no tenía la seguridad ni el pulso de antes.
La segunda manga, igualada hasta el 4-4, tomó color en el noveno y décimo juegos.
Ríos quebró para colocarse 5-4 y con su servicio, pero Meligeni, haciendo alarde de una garra extraordinaria, corrió cada bola como si fuera la última, contestó con otro rompimiento y, tras mantener ambos su saque, el set fue directo a la muerte súbita.
La adrenalina, allí, alcanzó el nivel máximo: el chileno tuvo ventajas de 5-1 y 6-4, pero increíblemente las dejó pasar con la misma velocidad con que el brasileño se metió por la puerta que el “Chino” le abrió para ganar el “tie break” por 8-6.
El tercer parcial comenzó con la sensación de que ganaría aquel que estuviera menos agotado.
Y así fue. Dos quiebres por lado, un “match point” desperdiciado por el brasileño cuando estaba 5-4 y otros tres no aprovechados por Ríos en el duodécimo juego, llevaron a otra muerte súbita, que también resultó para el infarto.
Meligeni se adelantó 5-1, luego tuvo una luz de 6-3 y Ríos se acercó a 6-5, pero finalmente el brasileño se llevó el partido, la gloria y una tremenda ovación del público dominicano, que claramente se volcó en favor del nacido en Argentina.
