- Iraquíes hastiados de apagones y carencias
Tarek Al-IssawiAP
BAGDAD.- Aisladas protestas contra los invasores británicos por la falta de combustible y por los apagones de luz, se registraron el domingo por segundo día consecutivo en Basora, en el sur de Irak, en tanto cuatro soldados estadounidenses resultaron heridos.
Dos soldados fueron heridos en un ataque en Bagdad y otros dos en Tikrit, ciudad natal de Saddam Hussein, al estallar una bomba de fabricación casera. Otro soldado murió de un ataque de apoplejía por el calor.
En Basora, un camarógrafo del servicio de televisión de The Associated Press vio caer muerto a balazos a un manifestante, luego que una furiosa multitud rodeó un grupo de vehículos. Se ignora inicialmente quién se hallaba en los vehículos, o quién hizo los disparos.
Unos 1,000 residentes quemaron neumáticos y arrojaron piedras y ladrillos contra soldados británicos el sábado, en protesta por los frecuentes cortes de electricidad y por los altos precios del combustible, dijo el capitán Hisham Halawi, vocero del ejército británico.
Halawi dijo que hubo otras cuatro protestas de menor envergadura el domingo, pero no pudo confirmar si hubo bajas. Agregó que en un incidente separado, tropas británicas fueron atacadas a balazos y devolvieron el fuego. No brindó detalles adicionales.
Halawi dijo que los cortes de electricidad eran resultado del sabotaje y del calor, que superó los 50 grados centígrados. Hubo largas filas en estaciones de servicio y “los nervios se caldearon”. El vocero dijo que las tropas británicas fueron emplazadas en las principales estaciones de servicio “para asegurarse que la gente pudiese comprar combustible al precio justo, no al precio del mercado negro”.
APARECE GRUPO DESCONOCIDO
Por otra parte, un grupo previamente desconocido, la Resistencia Iraquí, envió un vídeo a la emisora de televisión árabe Al Yazira jurando continuar la lucha contra estadounidenses y británicos, y dijo que no tenía vínculos con el partido Baaz, de Saddam Hussein.
“Juramos por Dios que transformaremos la tierra de Irak en un cementerio para todos esos malvados invasores’’, dijo el comunicado, leído por uno de cuatro hombres armados.
wTodos se cubrían la cabeza con la tradicional pañoleta árabe kefiye para ocultar sus rostros. Dos de los cuatro hombres tenían lanzagranadas, y los otros dos, fusiles automáticos Kalashnikov.
“No somos vestigios del antiguo régimen, que fracasó en su defensa de Bagdad. Nos estamos sacrificando por el bien de Irak”, dijo el hombre.
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