- Presidente tira “chifleta” para
explicar sus diferencias con el vicepresidente Rizo - “Hay ministros que tampoco
corren a mi velocidad”, presumió
María José Uriarte R. [email protected]
El presidente Enrique Bolaños aseguró que si existen debilidades en la comunicación con cualquier funcionario de su gabinete, incluido el vicepresidente José Rizo, debe atribuirse a que no se acostumbran a coordinarse con el ritmo de trabajo que desarrolla.
“Yo me levantó a las cuatro de la mañana y trabajo desde las cinco. Desde ahí hasta las siete, ocho, nueve de la noche, incluyendo sábado y domingo… Hay otros que se toman más descanso. Yo no puedo caminar al paso de los lentos, yo tengo que caminar al paso rápido, si me alcanzan está bien, si no me alcanzan, pues, hay ministros que tampoco corren a mi velocidad”, expresó el mandatario.
“Creo que siempre se pueden mejorar las comunicaciones entre todos, incluyendo los mismos ministros y vicepresidente y otras organizaciones, muchas veces es problema de tiempo”, explicó el presidente.
Este distanciamiento entre el presidente Bolaños y el vicepresidente Rizo quedó en evidencia luego que el último convocó la semana pasada a una reunión con líderes de la oposición sandinista y liberales en oposición a Bolaños, para buscar soluciones –al margen del gobierno– a los reclamos de miles de campesinos del Norte por incumplimiento estatal.
La reunión de Rizo, que se programó realizar en la Universidad Católica, no se efectuó porque desde República Dominicana, donde realizaba una visita oficial, Bolaños, le llamó y solicitó que no interviniera en la solución del conflicto, en manos de su gobierno.
ORAR PARA “ENFRIAR” CLIMA
El cardenal Miguel Obando, durante su homilía de ayer domingo, pidió a la feligresía católica oraciones para que en el país se respire “un clima de paz y de sosiego”.
Obando sostuvo que hay personas que “tienen olor de vida, que son caritativas, solidarias y que aman a Dios, pero hay otras que llevan olor de muerte y por consiguiente caminan hacia la muerte”.
Sin identificar a nadie señaló a estas últimas personas con olor a muerto como “gente que está frustrada, que no se siente satisfecha, que da una sensación de que no está realizada, que murmura, critica y deshace”.
Sin embargo, el prelado católico no confirmó si aludía al incidente de la semana pasada entre el vicepresidente nicaragüense, José Rizo, y el mandatario, Enrique Bolaños.
INCOMUNICACIÓN
En una entrevista concedida a LA PRENSA, el vicepresidente José Rizo atribuyó a la falta de comunicación el distanciamiento que existe entre él y el presidente Bolaños, y reconoció que esa debilidad tendría que ser superada, lo que no es descartado por Bolaños.
