- Adonis no sabe si conseguirá visa gringa
Wilder Pérez R. [email protected]
El ex campeón mundial de las 112 y 115 libras de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), Adonis Rivas, no sabe cómo ni cuándo viajará a Estados Unidos, para su compromiso del 21 de agosto, contra José Navarro.
La razón es que el boxeador leonés necesita la visa estadounidense “de trabajo” para ingresar a ese país y enfrentarse al contrincante norteamericano, pero en su primera visita, en el año 2000, peleó con un pase “de turista”, lo que podría crearle problemas ante la embajada gringa.
El caso es que desde los atentados terroristas de Al Qaeda contra Estados Unidos, el 11 de septiembre de 2001, la primera potencia del mundo viene restringiendo la concesión de visas a los extranjeros, con el objetivo de reducir los riesgos de que pase algo similar a la destrucción de las Torres Gemelas de New York y parcial del Pentágono, donde murieron 2,998 personas.
En ese contexto, es sabido que las imprecisiones de información que facilitan los solicitantes ante la embajada norteamericana, son tomadas en cuenta para negar la visa, y eso podría ocurrirle a Rivas, si la oficina estadounidense se pone “dura” y no se logran las gestiones necesarias.
Al ser consultado sobre el tema, el boxeador dijo desconocer que había peleado (léase trabajado) en Estados Unidos con visa de turista, porque “esa la sacó mi (antiguo) apoderado (Mario Arce)”.
Asimismo declaró que su próximo viaje se encuentra totalmente en manos de sus nuevos representantes, Ana Francis Donaire y su esposo, el bicampeón mundial Rosendo Álvarez.
Por lo pronto, el ex campeón aseguró mantenerse entrenando desde dos meses atrás, para su compromiso en Los Ángeles, California.
Rivas dijo que aún no sabe cuánto ganará, porque el contrato le llegará la próxima semana, de parte de “Golden Boy Promotions”, empresa cuyo dueño es Oscar De la Hoya.
Sobre su inactividad de más de un año, el boxeador dijo que se debía a que Arce no le conseguía peleas, y desestimó que se debiera a que cobraba más de diez mil dólares, recalcando que “si ni siquiera me hablaban de pelear”.
