LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

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desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

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Consenso para educación sexual

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Consenso para educación sexual





A juzgar por las declaraciones del Ministro de Educación, doctor Silvio de Franco, los defensores del manual para la educación sexual en las escuelas públicas le ganaron la “batalla” a quienes lo cuestionan.

“Extremistas no nos doblegarán”, dijo el ministro De Franco, quien siempre ha sido moderado y conciliador pero en este caso ha asumido públicamente un insólito tono de vencedor, y descalifica a quienes critican el manual con los mismos epítetos que les endilgan los fundamentalistas de izquierda.

El ministro calificó como “hipocresía” o “puritanismo falso” (LA PRENSA, jueves 7 de agosto de 2003, página 1-A) la posición de quienes cuestionan el manual. “No los he oído protestando frente a El Mercurio, o por los anuncios que aparecen por todos lados, donde realmente se promueve el erotismo”, acusó el ministro a los críticos del manual, haciendo una improcedente comparación entre la escuela (a la que obligatoriamente todos los padres de familia tienen que enviar a sus hijos), y algunas publicaciones que en el caso de las impresas para leerlas hay que comprarlas, y en cuanto a los audiovisuales, si los jefes de familias no quieren que los menores los vean simplemente desconectan los radios y tele receptores.

Pero no es cierto que los críticos del manual de instrucción de maestros para la educación sexual fuesen derrotados. Lo que pasa es que según la cultura política y gubernamental de Nicaragua los funcionarios públicos nunca dan su brazo a torcer, jamás aceptan que se equivocan, y por el contrario, siempre se presentan como dueños de la verdad absoluta y vencedores imbatibles de sus enemigos, adversarios y mandantes. Y evidentemente este caso no es la excepción.

La verdad es que el Ministerio de Educación está re-examinando y haciendo modificaciones sustantivas al manual de educación sexual, cuya versión definitiva ya estaba aprobada y firmada por el funcionario gubernamental correspondiente, y el fin de semana recién pasado comenzarían los seminarios de preparación de los maestros que educarán sexualmente a los alumnos de primaria y secundaria. Así lo habían anunciado las mismas autoridades de Educación y el representante del FNUAP en Nicaragua, cuando rechazaron con incomprensible indignación los cuestionamientos de los organismos y personas críticos del manual.

Lo cierto es que ahora sí se están tomando en cuenta las propuestas que presentaron los organismos y personas críticos del manual que se comenzaría a usar el fin de semana recién pasado. Propuestas que presentaron desde que se comenzó a elaborar el controversial documento para la educación sexual pero que los redactores no tomaron en cuenta.

Ahora bien, la decisión de someter a reconsideración el manual de la discordia, no se debería ver como una victoria o derrota de nadie, sino como el triunfo de todos, porque en el reconocimiento del valor de todas las opiniones y en la búsqueda del consenso se fundan precisamente la libertad, la democracia y la convivencia nacional civilizada y pacífica. Y específicamente debe verse como la aplicación necesaria del principio constitucional de que: “El Estado promueve la participación, de la familia y del pueblo en la educación” (artículo 118 Cn.), en el buen entendimiento de que en ese concepto de familia y pueblo están comprendidos todos los nicaragüenses, no sólo los liberados sexuales y los maximalistas de izquierda, sino también los denominados conservadores y los calificados como fundamentalistas de derecha.

En lo que respecta a LA PRENSA, nuestra posición ha sido y es clara, aunque ha sido mal interpretada y atacada por quienes no aceptan la crítica y sólo quieren imponer sus puntos de vista o que se les apoye y propague.

Nuestra posición es que la educación en general y en particular la educación sexual de los niños y adolescentes, compete a todos los nicaragüenses y no sólo a un sector de la sociedad. Creemos que se deben respetar las convicciones ideológicas y/o religiosas de todos, y que un manual de educación sexual para aplicarse en los centros educativos públicos del país, tiene que presentar a los educandos las diversas opciones, tanto las de quienes, por ejemplo, creen que el condón es lo mejor para evitar las enfermedades de transmisión sexual, como las de quienes creen que lo más apropiado es la abstinencia y la castidad.

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