Rodolfo Ramírez Guzmán
El caso del doctor Arnoldo Alemán es típico de cualquier padre que representa la cabeza familiar nicaragüense. A veces como hijos no queremos ver a nuestros padres tras las rejas, pero por las circunstancias muchos seres humanos, a pesar de que son adultos y que supuestamente actúan con madurez, se dejan llevar por las influencias profesionales o políticas.
Hay que tomar en cuenta también que los que mandan en el hogar son el padre o la madre y cualquier opinión de los hijos no es tomada en cuenta por los primeros. Creo que los hijos del señor Alemán se verán en el penoso caso de saber comprender a su padre porque en la vida nuestros actos nos dirigen a un destino de libertad y tranquilidad o nos pueden llevar a lo que nunca hemos deseado ser. Nuestras vidas deben, como principio, tener una dirección, y eso se llama Dios.