María Alejandra Solís
La Dirección General de Ingresos anunció una acción para sancionar a los negocios que no extienden facturas a sus clientes. Muy acertadamente incluyó entre dichos negocios a dos centros de masajes que funcionan en Managua. A pesar de que las sanciones fueron leves, el cierre temporal es un buen inicio para frenar la proliferación de estos negocios que además de defraudar al Fisco son una lacra social, en especial para los vecinos que tienen la mala suerte de tenerlos cerca.
Hace algunos meses hubo una serie de denuncias de los famosos centros de masajes que no son otra cosa más que prostíbulos disfrazados, pero hasta ahora ni el Ministro de Gobernación ni el Director de la Policía han podido hacer absolutamente nada, pues parece que están protegidos por alguien de mayor poder que ellos. Aprovecho la buena intención del Director General de Ingresos para solicitarle que incluya entre los negocios a inspeccionar a estas casas de masajes. Tal vez el licenciado Róger Arteaga nos pueda librar del tormento de estas casas de masaje.