Roberto Pérez Solís [email protected]
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Atienden a cientos de estudiantes por adicción al alcohol
Roberto Pérez Solís
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Durante los primeros seis meses de este año, el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MECD) atendió a 1,484 estudiantes por abuso de alcohol, problemas de conducta y dificultades familiares, en 171 escuelas de los departamentos Managua, Masaya, Carazo y Granada.
Rodrigo Alvarez, director del Programa sobre Violencia Escolar, dijo que estos jóvenes recibieron atención sicológica de 261 consejeros, dentro del plan Educación para la Vida que “pretende promover y facilitar el desarrollo integral de la juventud”.
Según los registros del MECD, 652 jóvenes presentaron problemas de conducta y entre éstos 176 tenían un comportamiento antisocial, característico de cualquier pandilla juvenil que deambula por las calles del país, cometiendo fechorías.
Alvarez afirmó que 252 jóvenes presentaban problemas de adicción a las bebidas alcohólicas y que las autoridades del MECD comprobaron que el consumo de licor es uno de los problemas que más afectan a los estudiantes de secundaria.
Datos obtenidos por LA PRENSA indican que sólo el Instituto Autónomo Miguel Ramírez Goyena ha expulsado este año a 420 alumnos por problemas de alcohol.
“Con este programa lo que se pretende es garantizar el acceso de una persona adulta en la vida de estos jóvenes que, a veces, no la tienen en sus vidas, porque sus hogares están desorganizados”, explicó Alvarez.
De 176 mil estudiantes que hay en las escuelas atendidas por el Programa sobre Violencia Escolar, sólo 1,484 estudiantes han sido atendidos y los resultados son alentadores, indicó Álvarez.
“Te diría que ganamos el ochenta por ciento de la batalla cuando el joven reconoce que ocurre algo malo y es por culpa de su conducta. Ese es el logro de la consejería hasta el momento”, comentó.
El comisionado Hamyn Gurdián, miembro de la Dirección de Asuntos Juveniles de la Policía Nacional, calificó de positiva la iniciativa del MECD, pero sugirió involucrar a toda la sociedad para que tenga un resultado mejor.
“Entre la familia, el profesor y el policía, con esa pata de gallina tenemos que resolver y prevenir eficazmente la violencia juvenil; no sólo en las calles, sino en los colegios de nuestro país”, concluyó Gurdián.