- Recorridos turísticos por las isletas, actividades culturales y una alegre fiesta fueron, entre otras, las actividades en conmemoración del centenario del Colegio Francés, en Granada
Emilio ZambranaCORRESPONSAL/[email protected]
Las ex alumnas del Colegio Francés celebraron a lo grande el centenario de la llegada a Nicaragua de las hermanas Oblatas del Sagrado Corazón de Jesús (1903-2003), fundadoras de dicho colegio.
Las ex alumnas de distintas generaciones, realizaron varias actividades y el pasado sábado participaron en una Misa de Acción de Gracias concelebrada, que presidió el obispo de La Gran Sultana, monseñor Leovigildo López Fitoria, concluyendo ayer domingo con un Día de Convivencia, en Montelimar.
El sábado, las ex alumnas recorrieron en coche la ciudad de Granada. Salieron a las 9:00 de la mañana del edificio donde estuvo ubicado el colegio Francés, el cual es ocupado ahora por el Asilo de Ancianos.
Las ex alumnas almorzaron el sábado en el lugar de retiro El Tepeyac, a unos 16 kilómetros al sur de la ciudad para dirigirse luego a la Santa Iglesia Catedral.
Imposición de medallas
Luego de la misa, se dirigieron al Convento de San Francisco, donde el alcalde de Granada, Luis Jerónimo Chamorro Mora, le entregó las llaves de la ciudad a la Madre Superiora de las hermanas Oblatas a nivel mundial, la nicaragüense Socorro Mejía Torres, quien además es ex alumna del Colegio Francés Sagrado Corazón, de Managua y Nuestra Señora de Guadalupe, en Granada. Allí se dio un encuentro cultural muy vistoso y colorido.
También le fue entregada una medalla en honor al mérito a la madre Nicole Del`Scaywe.
Al dar la bienvenida a la ex alumnas del Colegio Francés, el edil granadino le felicitó, especialmente a la Madre Superiora de las Oblatas, la hermana Socorro Mejía, quien hizo una breve retrospectiva de sus años de estudio en el Colegio Francés.
Acto seguido, el señor Carlos Garzón impuso una medalla a la Madre Superiora de las Hermanas Oblatas, mientras agradeció la presencia de las ex alumnas y destacó la organización del evento.
El conocido músico nacional, Jorge Isaac Carballo ofreció un testimonio, destacando los valores que impregnan la Orden de las Hermanas Oblatas en el mundo y dijo sentirse contento por el evento que tuvo como corolario el brindis y la fiesta.
Inmediatamente después, presentaron bailes folclóricos y repartieron recuerdos del Sagrado Corazón de Jesús. De allí pasaron al brindis de honor, finalizando con una alegre fiesta en la que las ex alumnas de todas las edades, gozaron y bailaron con el órgano melódico.
Labor continúa
Pese a que ambos colegios en Managua y Granada concluyeron su trabajo como centros educativos, el trabajo de la congregación continúa, pues las hermanas Oblatas mantienen un centro de atención a niños, niñas y ancianos pobres, y en el local donde estaba ubicado el centro en Granada, funciona el Asilo de Ancianos.
