- El veloz tirador de los Marlins dejó en dos hits a los Cachorros
Pablo [email protected]
Josh Beckett no permitió que los Cachorros de Chicago celebraran su primer pase a una Serie Mundial desde 1945. Ayer, con una
brillante labor de dos imparables en recorrido completo, el tirador de 23 años guió a los Marlins de la Florida a una victoria de 4-0 sobre Chicago.
Los Marlins necesitaban ganar a como diera lugar. No tenían otra alternativa después de perder tres de los primeros cuatros duelos de la final de campeonato de la Liga Nacional.
Pero Beckett dijo presente, lució inmenso en el montículo con esa faena de dos hits, 11 ponches y apenas un boleto, para imponerse con el respaldo ofensivo de unos Marlins que batearon poco, pero oportuno porque de sus 8 imparables, 3 fueron jonrones productores.
Mike Lowell bateó un decisivo jonrón de dos carreras en el quinto inning, siendo imitado por trancazos solitarios de Iván Rodríguez en el séptimo y Jeff Conine en el octavo, ya cuando la presión comenzó a ahogar a unos bateadores de Chicago que destrozaron al pitcheo de los Marlins en los primeros cuatro duelos.
Los Marlins comenzaron el primer duelo 9-8, pero después fueron apaleados 12-3, 5-4 y 8-3, en claros resultados que pusieron a un escalón de la clasificación a la tropa de Dusty Baker.
Beckett estuvo insuperable en el montículo. Su potente recta que constantemente coqueteó con las 100 millas por hora y su espectacular control, no permitieron libertades al bateo de los Cachorros, aún con los explosivos Aramis Ramírez, Moisés Alou, Sammy Sosa, Kenny Lofton y compañía.
Beckett Llegó a retirar a los primeros 14 de 15 bateadores enfrentados.
Solamente Ramírez se embasó en el segundo por boleto, hasta que en el quinto, con dos outs, Alex González le conectó un imparable al jardín derecho.
Luego, Beckett retiró a los siguientes cinco bateadores, aceptando el segundo hit hasta en el séptimo cuando Alou le conectó un bombo al jardín central.
Beckett apretó las tuercas y retiró a los últimos ocho, incluyendo a Sosa quien falló cuatro veces, para apuntarse esta importante segunda victoria que mantiene con vida a los Marlins.
Carlos Zambrano abrió por Chicago, pero se fue a las duchas después del jonrón de Lowell con Miguel Cabrera en el quinto, que puso adelante 2-0 a los Marlins.
Dave Veras lanzó poco más de una entrada, pero en el séptimo aceptó el jonrón solitario de Rodríguez. Antonio Alfonseca lo relevó, antes de la aparición de Mike Remlinger, quien aceptó el jonrón de Conine en el octavo para el definitivo 4-0.
