LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

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desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

A curarse en salud

Douglas [email protected]

El mejor centro de salud es el hogar. Con ese eslogan el Ministro nicaragüense de la Salud, José Antonio Alvarado, planteó la disyuntiva en que se halla la mayoría de la población de este país: evite enfermarse o correrá el riesgo de empeorar sin atención médica.

Es buena la idea de enseñarle a la población cómo prevenir las enfermedades, porque así los ciudadanos se evitarían complicaciones físicas y el sistema de salud podría invertir mejor el poco dinero que le asigna el Gobierno, para sanar a enfermos complicados.

Sin embargo, las limitaciones que rodean a la mayoría de nicaragüenses, me hacen pensar que hace falta algo más que educación para que la medicina preventiva, desde el hogar, agarre vuelo y baje la presión sobre los hospitales y centros de salud.

El 21 por ciento de las población de Nicaragua, más de 1.1 millones de personas, han perdido el acceso al agua, debido a la destrucción de los bosques. Si falta el agua falta el aseo y la preparación saludable de alimentos.

La tendencia es que los árboles sigan siendo talados de forma indiscriminada, por negocio o sobrevivencia. Un motivo es que el 66 por ciento de los nicaragüenses usan leña para cocinar.

La basura acecha en las ciudades, aumentando las enfermedades, y el 87 por ciento de los lugares en que la botan son inadecuados. Además, el 38 por ciento de los ciudadanos, unos dos millones de personas, carecen de servicios de recolección de basuras.

Aunque una persona esté consciente de la importancia de prevenir y tomar las medidas higiénicas en su hogar, si el agua escasea o el barrio está rodeado de basureros, tarde o temprano puede ser tumbada por una infección gástrica o cualquier otro mal.

“No hemos aprovechado las crisis para crear soluciones permanentes”, lamentó el ministro Alvarado después de exponer la situación dramática del sistema nacional de Salud, que este año recibió un presupuesto de 1,600 millones de córdobas, una cantidad equivalente a la partida que le dieron en el año 1968, cuando Nicaragua tenía la tercera parte de la población de hoy.

De los 5.5 millones de habitantes que hay en el país, sólo 2.4 millones tienen acceso a los medicamentos del Ministerio de Salud; y nicaragüenses más pobres resuelven sus problemas de cirugías especializadas gracias a la ayuda de brigadas médicas internacionales, de las que vinieron 26 durante el año 2002.

La mayoría de los ciudadanos mendiga atención médica, porque apenas el 17 por ciento de la población laboral dispone de seguridad social, aunque ésta tampoco garantiza buen servicio.

En teoría es correcto considerar el hogar como el mejor centro de salud, pero en la realidad las bacterias tienen más acceso a la nutrición que la gente. Al menos 1.4 millones de nicaragüenses, más de la cuarta parte de la población, están subnutridos, según cálculos de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO).

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