- Policía Nacional ejecuta plan para prevenir el delito en el gremio, con la participación de 150 efectivos
Mario José Moncadamario.josé@laprensa.com.ni
Apostados en la entrada a la comarca Las Jagüitas, en el extremo sur del Reparto Schick de Managua, seis efectivos de la Policía Nacional, armados cuatro de ellos con escopetas, requisan al azar a taxistas y pasajeros que se aventuran a transitar por lo que se considera uno de los sitios más peligrosos de la capital.
El grupo de agentes, al mando del oficial Carlos Espinoza, formó parte del plan de prevención del delito que la Policía Nacional ejecutó el sábado, con el fin de combatir la delincuencia de la que son víctimas taxistas y pasajeros.
De los seis agentes, uno de ellos con silbato en boca, ordena a Yáder Cabrera, de 28 años, detener su taxi. Otro agente desarmado pero apoyado con uno que sí carga su escopeta y atento viendo la reacción del requisado, pide entregar documentos y abrir la valijera del vehículo.
La requisa dura unos cinco minutos. Cabrera ha salido “limpio”, puede seguir su camino. Dice sentirse tranquilo con la inspección policial, pues recuerda que “el que no la debe, no la teme”.
Su nombre y las señas particulares de su taxi han quedado registrados en una especie de censo improvisado que, a partir de ahora, la Policía Nacional levanta con el fin de contar con información que le permita reducir su círculo de sospechosos, si el taxi que ha registrado aparece horas después como víctima de la delincuencia, o por el contrario socio de ella.
Viajando de gratis
“Es temprano aún, entre más noche sea, la cosa se va poniendo más caliente”, refiere el oficial Espinoza, a eso de las 10 de la noche del sábado, dos horas después de iniciado el plan de seguridad en el que participaron al menos 150 agentes, según dijo el subcomisionado, Douglas Juárez.
A las 11 de la noche dos taxis desembocan en la esquina del antiguo cine del Reparto Schick . Sus conductores Pedro José Martínez, a bordo de la unidad T20-859, y José Gómez, que conduce el T65-40, transportan cada uno a un pasajero ebrio que no les quiere pagar.
Ambos taxistas detienen su marcha solicitando auxilio policial y los agentes del orden toman la decisión de doblegar a los dos pasajeros ebrios que, aún así se resistían a cancelar el viaje. Finalmente ambos quedaron libres porque ninguno de los taxistas decidió establecer la respectiva denuncia, para evitarse, según dijeron, posibles represalias.
La Policía Nacional implementó así el plan de prevención del delito en el gremio de los taxistas, colocando retenes en diversos puntos de la capital, entre ellos frente al Mercado Central, donde se encontraba una brigada al mando del suboficial Florencio Largaespada; así como en Ciudad Sandino, barrio Milagro de Dios, Laureles Norte, y la pista a Sabana Grande.
Peligrosos fines de semana
Las estadísticas de la Policía Nacional refieren que entre enero y el 17 de agosto se registraron 239 asaltos a taxistas en Managua, 139 de los cuales tuvieron lugar entre el viernes y el domingo.
El día sábado es el más peligroso para los taxistas, pues se contabilizan 50 asaltos, 45 los viernes y 44 el domingo.
Los datos oficiales agregan que en el mismo período ocurrieron 50 robos con intimidación a pasajeros, en diversas horas de la noche.
