- Vista como la punta de lanza de la agricultura tecnificada, la producción de carne orgánica en Nicaragua, ya gatea. Pese a que hasta la fecha los únicos certificados son los pastos. No obstante, los ganaderos estiman que a inicios del 2004, la veremos “tomar” camino
Amparo Aguilera [email protected]
BOACO Y MATIGUÁS-.Todavía no se perfila como un juego perfecto. Sin embargo, los agricultores están seguros que con la producción de carne orgánica le garantizarán jonrones a Nicaragua.
Pese a que en realidad se cuenta con jugadores que a punta de “ponches” y batazos fuera del área de juego, se va fortaleciendo sin faltas ni “marrullas”, porque todo se cobra caro.
Pedro Pablo Velásquez, administrador de la hacienda Las Delicias ubicada en Boaco, lo sabe. Sin embargo, no se siente perdido. Él, junto a su patrón Juan Tijerino Fajardo, desde hace diez meses “la echan toda”, a potrero tendido.
Velásquez comenta que tienen una carga de 160 animales, con los que esperan crear un hato orgánico, que irán conformando con al menos 100 crías por año. Aunque por ahora sólo cuentan con seis. “Porque la cosa no es fácil”, reitera.
EL MANEJO
El mandador revela que, para ser parte del proyecto de Carne Orgánica, “descontaminaron” al ganado y lo registraron. “Le suspendimos todo el tratamiento químico, para volver a las vacas ecológicas, pues éstas son las que aseguran animales orgánicos (libres de químicos) y llevamos un listado del número del hato y de lo que le suministramos”, expone.
Esto ha incluido, pastos abonados a punta de estiércol de vaca. Así como baños, control de parásitos y de enfermedades como el ántrax, que debilita al animal; y pierna negra, que se localiza en las paletas del ganado, inflama la pierna delantera, la torna negra y por dentro se observa espumosa; a pura planta medicinal.
Gustavo Rodríguez, coordinador del equipo técnico del Proyecto de Carne Orgánica, detalla que el manejo de carne orgánica implica fincas libres de herbicidas, plaguicidas y órganos fosforados por al menos durante un año.
Este proceso inicia con los registros, que no es habitual en la agricultura convencional. Lo que obliga a enumerar al ganado por cabeza; y enlistar los productos aplicados así como los gastos e ingresos con los que se cuenta.
Según Rodríguez, lo anterior se traduce en garantías para las organizaciones certificadoras, porque se demuestra que se están haciendo bien las cosas. “Además, sirve para seleccionar genéticamente a los mejores reproductores e ir mejorando la calidad de la carne”, indica el técnico.
Tras esto, giran la vista al pasto. De acuerdo al experto, el manejo lo realizan a través de cercos eléctricos o por medio de potreros pequeños, ya que la idea es tener mayor consumo de materia seca por manzana, para convertirla en alimento.
Esta “maniobra” hace que el animal se coma hasta las leguminosas que se encuentran en el terreno. Y no “pique” sólo el pasto, que generalmente es taiwan, este es más alto; estrella, es el más bajo; o zacate amargo…
A PURA PREVENCIÓN
También preparan un balance alimentario de la finca, que no es más que los requerimientos en base a la cantidad de animales que hay para todo el año y lo que aporta el pasto durante ese tiempo.
Con esto evitan el estrés del verano, época en la cual los animales enflaquecen y se enferman con más frecuencia, porque el pasto se seca. “Estamos viendo, inclusive, si elaboramos un núcleo de energía y proteína a base de leguminosas orgánicas, en la medida en que la Organización Internacional Agropecuaria (OIA) lo permita, para adicionarlo en la temporada crítica”, adelanta.
El tratamiento de parásitos y enfermedades también es preventivo y es a base de homeopatía. En este sentido, el proyecto garantiza condiciones naturales de bienestar a los animales, que además implican la arborización, pues esto contribuye a un microclima sano.
Inclusive parásitos como las garrapatas se atacan con manejo de pastos y potreros, pues comprobaron que permanecen en esos sitios en un 95 por ciento, acortando la estadía del ganado, y sólo manteniéndolo por un día por potrero, para no darle tiempo a la garrapata a que se “pegue” al hato.
Aparte de lo anterior, bañan a los animales cada 10 y 15 días usualmente con extractos de nim o a base de cáscara de bálsamo, porque tiene un componente que “arrasa” con el sistema digestivo de los parásitos externos.
En caso de tener animales con parásitos internos, utilizan semillas de ayote. Aunque las vacunas también son autorizadas para contrarrestar enfermedades, porque son virus vivos atenuados.
Asimismo son permitidas las vitaminas hidrosolubles, liposolubles y las sales minerales para mantener vigoroso al hato y librarlo de diarreas en la entrada del invierno.
Según Rodríguez, con este manejo los costos de producción se reducen arriba de un 20 por ciento porque no hay compras de insumos. No obstante, Velásquez asegura que los costos permanecen sin cambios, ya que se gasta en mano de obra.
“Mensualmente con la utilización de campistas (que manejan el ganado) y el control de malezas se gastan 1,500 córdobas. Es decir, igual que antes (del proyecto), pero por lo menos estamos salvando al ganado y los trabajadores no se están contaminando con químicos”, dice el capataz.
LAS METAS
Jeffrey Bishop, ganadero inglés que radica en Matiguás y quien se ha sumado al proyecto de Carne Orgánica desde hace seis meses, corrobora lo dicho por Velásquez.
“Antes hacía dos chapeas al año. Ahora hago cuatro. Es decir, que aunque ya no gaste en químicos, mis costos podrían ser iguales o un poquito más que el año pasado, donde calculé un gasto que osciló entre los 50,000 a 60,000 córdobas”, apunta.
Aún así está animado. Bishop, en sus 200 manzanas, y con un hato conformado por 182 animales, espera subir el precio de cada uno de sus novillos orgánicos en un 40 por ciento.
Mientras tanto, Velásquez en Las Delicias apuesta a mucho más, pues con su patrón visualizan la puesta en marcha de una lechería orgánica.
EL ORIGEN
El proyecto de Carne Orgánica surgió de las pláticas que establecieron los ganaderos nicaragüenses con el potencial comprador del producto, de origen estadounidense, que acontecieron en octubre del 2002.
Según Gustavo Rodríguez, coordinador del equipo técnico del proyecto en mención, a raíz del intercambio y una vez garantizada la disponibilidad de los ganaderos, la Liga de Cooperativas de Estados Unidos (CLUSA por sus siglas en inglés) , con el apoyo de la Comisión Nacional de Ganaderos (Conagan), efectuaron un diagnóstico por finca en los primeros meses del 2003. Iniciando el manejo antes de junio.
Actualmente hay 43 fincas incluidas en el proyecto, sin embargo hay más de 400 a la espera de ser seleccionadas. “Aunque acogerlas dependerá si el Estado u otra institución nos apoya”, señaló el técnico.
LOS CÁLCULOS
8.65 córdobas es el costo que se obtiene al producir un kilo de carne orgánica.
9.15 córdobas es el costo aproximado que se produce al generar un kilo de carne convencional.
1.50 dólares se gasta al curar enfermedades como la mastitis en un animal orgánico.
10 dólares se gastan al curar la misma patología en un animal tratado con la agricultura convencional.
A MITAD DEL CAMINO
Gustavo Rodríguez, coordinador del equipo técnico del proyecto de Carne Orgánica, expone que de las 43 fincas incluidas en el programa, sólo 36 fueron certificadas en pasto por la Organización Internacional Agropecuaria (OIA).
Sin embargo garantiza que los animales se van a certificar hasta el próximo año, cuando se cumplan las inconformidades que plasmó la OIA. “Éstas tienen que ver con registros, es decir con el hecho de que haya un dato que demuestre la procedencia de los terneros. Es algo sencillo, cuestión de una chapa en la oreja y de hacer la tarjeta de registro de la madre (la vaca)”, expone.
La otra obligación a cumplir, es la actualización de los planes de producción, “porque cuando vinieron los inspectores el plan estaba hecho desde hacía seis meses, entonces piden la actualización para este año”, explica.
Aparte de esto, el proyecto está valorando acortar el destete de los animales, quizás a 90 días. Ya que hoy por hoy llevan hasta 36 meses, atrasando la tasa reproductiva de la vaca.
Otro punto a discutir es la comercialización. De momento se avizora que el procesamiento de la carne orgánica, que espera sacarse en el 2004, se efectuará en el matadero Nuevo Carnic.
“Entiendo que el productor y el matadero determinarán a quién vender y cómo vender. Nosotros sólo asesoramos que previo a la compra, exista un contrato”, indica Rodríguez tras admitir que auguran un aumento en el valor de la carne que podría oscilar entre un 35 y un 50 por ciento más respecto a la convencional.
“REPELLAN” NORMATIVA
Alfredo Villegas, consultor del proyecto Carne Orgánica, revisó la última versión de la Normativa Obligatoria Técnica que determinará el teje y maneje de la producción de carne orgánica en Nicaragua, y sugirió cambios.
Según Villegas, el reglamento aún no contempla el mercado de menudencias que puede generar esa producción. “En países como Dinamarca y Suecia, por ejemplo, se utiliza el quinto cuarto (menudencias) para elaborar la comida de las mascotas y lo compran a buen precio. Creo que Nicaragua, que está libre de lactosa, debería tomar en cuenta esto”, recomendó.
Agregó que lograron incorporar en la normativa conceptos como la certificación de orgánicos en transición, que beneficiará a aquellos productores que no han alcanzado el status de orgánicos pero que tampoco se rigen por la agricultura convencional, donde la utilización de químicos es la regla.
En este sentido añadió que estos agricultores podrían comercializar la carne localmente y entre los países vecinos.
También dijo que sumaron algunas observaciones referidas a los requerimientos para realizar prácticas de manejo que no estaban incluidas, respecto al destete de los terneros; etapa documentaria que asegura la viabilidad del producto en la faena y comercialización.
Además sugirieron que el Estado no debería involucrarse en la etapa de certificación, en el campo. “Porque es muy difícil ser juez y parte y mantener la independencia”, expuso Villegas.
Lo viable, a juicio del consultor, es establecer una competencia entre agencias certificadoras nacionales o extranjeras, que deberán acreditarse ante el organismo certificador.
Además aconsejó crear un comité certificador dentro del Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For) conformado por profesionales que en sus funciones revisarían la documentación y realizarían auditorías periódicas…
Sobre esto, el titular del Mag-For, Augusto Navarro, comentó que no ha revisado con exactitud estas consideraciones. “Pero todo lo que sea benéfico para que mejoremos, yo estoy en la disposición de tomarlo en cuenta”, puntualizó.
El titular del Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For), Augusto Navarro, comentó que la Normativa Obligatoria Técnica que regirá la producción orgánica en el país, estará lista “lo más pronto posible”. “No sabría decir una fecha, pero lo más probable es que esté preparada en este año. De mi parte, es lo que más quisiera”, sostuvo.
