- Una panadería dentro del Mercado Central
Giselle Alemán Ayala [email protected]
La pequeña venta de repostería que Franklin Vallejos instaló hace siete años en el Mercado Central (Roberto Huembes), como un modo de subsistencia personal, se ha convertido hoy en día en una mediana empresa de la cual subsisten más de 13 cabezas de familia.
“Se me ocurrió que instalar una panadería en el mercado sería algo singular y que podría tener gran aceptación, así que lo primero que hice fue comprar un horno industrial usado. Tenía un repostero contratado y nada más”, recuerda.
Vallejos cuenta que tras siete años de arduo trabajo ha debido expandir y remodelar en varias ocasiones su local, además de haber comprado dos vehículos para distribuir sus productos por diferentes lugares de la capital.
Los panes y reposterías se venden diariamente en más de 30 pulperías y algunos centros de estudio. Sin embargo, asegura que los tiempos en que su panadería “crecía como la espuma” han quedado atrás.
“Cuando inició el negocio producía alrededor de 250 piezas de repostería diariamente. Con el tiempo llegamos a tener nuestra mayor demanda que fue mil piezas diarias. Lamentablemente eso quedó tres años atrás y hoy por hoy producimos tan sólo quinientas piezas”, dijo.
Para Vallejos la reducción en las ventas es un fenómeno compartido por todos los comerciantes, “lo que le pasa a mi negocio no es un caso aislado, sino un hecho compartido por todos los que tenemos un negocio en el Mercado Huembes”.
Vallejos, aseguró que durante el tiempo que registró sus ventas “de oro”, llegó a contratar a más de 20 trabajadores, “pero no pude mantenerlos a todos y debí quedarme con los que tenían más tiempo de laborar en la panadería”.
A pesar de que el mediano empresario ha debido enfrentar una dramática reducción en sus ventas, aún tiene esperanzas de hacer crecer su negocio, “aspiro a poder vender mis productos fuera de Managua. Llevarlos a León, Matagalpa y Masaya ¿por qué no?”, se preguntó el entusiasta empresario.
