La liposucción es el invento que dio esperanzas para deshacerse de la grasa. Según la Asociación de Cirujanos Plásticos de Nicaragua, en nuestro país se practica desde 1986, pero a partir de los 90 se ha hecho más popular.
Susana es el nombre ficticio de un caso real. Con veintiocho años de edad tenía una protuberancia en las caderas conocida popularmente como “pistolas”, además poseía un abdomen abultado. En fin, con la figura que tenía era ofensivo, desde el punto de vista estético, que luciera ropa ajustada.
Intentó de todo para mejorar su figura. Jabones, cremas, aceites, masajes, ejercicios. Nada logró moldear su cuerpo. Mientras más pasaba el tiempo, su esperanza disminuía.
Susana había escuchado hablar sobre la liposucción, pero solía decir: —¡Qué va!… aquí, en Nicaragua, ¡imposible! Al igual que Susana, muchas mujeres piensan que la liposucción únicamente se puede hacer en el extranjero, pero no es así.
Médicos especializados en cirugía plástica han elaborado en nuestro país, muchas cirugías con óptimos resultados.
Uno de los cirujanos que practica la liposucción es Fidel Morales González. El especialista define este procedimiento como “la extracción de grasa corporal, capaz de removerla en áreas específicas del cuerpo, como el abdomen, caderas y cintura. Se realiza con instrumentos quirúrgicos, entre ellos las cánulas”.
Las cánulas son pequeños tubos con un máximo de cuatro milímetros de grosor, las que van conectadas a una jeringa o un aspirador para remover el tejido graso.
El doctor Morales aclara que la liposucción no hace bajar de peso, su función es remover las grasas difíciles de tratar con la dieta o el ejercicio.
Por lo tanto, las personas candidatas a una liposucción son aquellas que están en su peso normal y aquellas que gozan de buena salud.
Según el doctor Francisco Naranjo Yepes, cirujano plástico, se requiere tener una piel sin flaccidez y pocas estrías, para que pueda encogerse sin problema, de lo contrario quedaría muy arrugada.
Las incisiones por donde se introduce la cánula son muy pequeñas, desde cuatro milímetro a un centímetro promedio. “Si cicatriza bien, prácticamente no se notarán al tercer mes”, apunta el galeno.
El costo aproximado de una liposucción depende de las áreas a tratar, pero según el doctor Morales los costos varían entre dos a tres mil dólares, en un procedimiento general, es decir, no sólo tratar un área específica.
¡QUÉ ABDOMEN!
Por los embarazos la piel del abdomen se va poniendo flácida, con estrías y adquiere tejidos grasos abundantes, cayendo sobre la ingle, entonces se va desfigurando la silueta.
La lipectomía es la cirugía del abdomen donde se provoca una incisión a lo largo del vientre con la cual se recorta la piel sobrante.
Para el doctor Naranjo, este problema es corregible retirando la piel y el tejido graso sobrante, desde el ombligo hacia abajo, mediante una incisión en la parte más inferior del abdomen.
Es importante tener en cuenta las cicatrices: una alrededor del ombligo y otra transversal en la parte más inferior del abdomen. Esta cirugía puede complementarse con liposucción. Los resultados finales son excelentes, mejora sustancialmente la silueta.
PROCEDIMIENTO
Las formas más usadas en la liposucción es la tumescencia donde se inyectan grandes cantidades de suero salino mezclado con otras sustancias con el objetivo de minimizar el sangrado producido en la extracción de la grasa. El otro método es a través de las ondas de alta frecuencia llamada ultrasónica, la cual hace que la grasa explote y se diluya para luego ser extraída.
Una vez elegido el método a utilizar, se hacen pequeñas incisiones dependiendo de la zona a trabajar.
En el caso de los muslos o pistolas, se hacen dos incisiones en la parte superior de los mismos, se introduce una cánula con la cual se remueve la grasa.
En el caso del abdomen se hace una incisión por debajo del ombligo, y dos incisiones laterales, semejando un pequeño triángulo.
UN QUIRÓFANO SEGURO
Las condiciones de un quirófano en el que le vayan a practicar una liposucción son determinantes para su seguridad.
El cirujano plástico Rommel Mendieta Narváez, manifiesta que un quirófano debe estar equipado como si se tratara de una operación a corazón abierto, es decir, debe contar con un capnógrafo, que mide la concentración del bióxido de carbono, el oxímetro para medir el oxígeno del paciente, ropa esterilizada, instrumental esterilizado y lámparas especiales.
“La seguridad es la prioridad en cada tratamiento. No se deben descuidar las normas de seguridad quirúrgicas. Es fundamental que la paciente conozca el procedimiento y el lugar dónde van a tratarla”, acota Mendieta.
En muchas clínicas u hospitales —continúa el especialista— utilizan la misma máquina succionadora con la que se retiran secreciones de la garganta u otros procedimientos, por lo tanto, la selección de la clínica es un punto indispensable para no contagiarse con alguna enfermedad venérea.
LO ÚLTIMO
“Cosmetech SSBI”, es una succionadora exclusivamente diseñada para la liposucción, la cual tiene incorporado un dispositivo que antes de comenzar a succionar hace que la grasa se disuelva, facilitando la extracción.
Esta nueva máquina posee dos motores, con el objetivo de prevenir un posible fallo en cualquiera de éstos, permitiendo continuar la operación.
El equipo que acompaña al cirujano en esta operación debe estar integrado por una enfermera instrumentista, un ayudante de cirugía, un anestesiólogo y su técnico.
LOS PRO Y LOS CONTRA
– Entre las ventajas de someterse a una liposucción figura que la piel, dado que posee elasticidad, recupera su estado normal, pero sin grasa.
– Los resultados son visibles e inmediatos.
– La autoestima de la paciente aumenta al lucir mejor.
– Entre las desventajas anotamos que se pueden sufrir complicaciones como: Pérdida de líquidos, infección, sangrado y en casos graves, perforación de órganos internos.
– Usted debe tener sumo cuidado al tomar la decisión, verificar el profesionalismo y grado de conocimientos del cirujano en cuyas manos ponga su cuerpo.
HISTORIA DE LA LIPOSUCCIÓN
De acuerdo a la Sociedad Española de Cirugía Plástica, los inventores del concepto de liposucción, así como del equipamiento para llevarla a cabo, fueron los cirujanos Arpad y Giorgio Fischer en 1974. En 1977, el doctor Illouz adaptó la cánula uterina de Karman con aparatos de aspiración para la práctica del proceso. En 1985 aparece la liposucción por aspiración con jeringa popularizada por Fournier, que simplificaba la intervención.
