Doctor Roberto Ferrey Echaverry
Con urgencia deberíamos presionar para que el ex presidente (Arnoldo) Alemán regrese a su casa de El Chile. De inmediato los fondos públicos que se gastan en facilitarle hospedaje y alimentación se ahorrarían y se podrían utilizar para mejores propósitos.
El doctor Alemán debe tener suficientes recursos para financiar sus gastos personales. Además, nos ahorraríamos las disputas, casi diarias, entre autoridades judiciales y ejecutivas en relación a temas tan importantes como si el doctor Alemán debe comer langosta o salmón; si puede hablar por celular o sólo por teléfono ordinario; si la Policía puede escuchar o no sus conversaciones telefónicas (dicen que es más fácil “captar” las llamadas de celular); sobre la calidad y marca de jabón que debe usar el doctor Alemán, etc.
Es incalculable el daño que se le hace al país con disputas y desencuentros entre funcionarios públicos (que incluso han llegado al nivel de Presidente de la República y presidente de la CSJ), que pareciéramos no tener cosas más importantes que hacer. Los medios de comunicación pueden aportar ignorando o relegando este tipo de noticias. Haciéndolas de primera plana sólo logran los efectos contrarios a los propuestos.
Por favor que las juezas o jueces decidan de una vez por todas este dilema nacional tan trascendental. Antes sería interesante que la juez Méndez cuente quién pagó el celular que tan dignamente entregó al doctor Alemán y a quién le enviará las cuentas por el uso de tal instrumento de comunicación.
Granada