Dejadme
Bernardino Acevedo S.
Dejadme
Bernardino Acevedo S.
Dejad que las olas del silencio
desnuden mi alma constelada;
palpando las rutas recónditas
de su tupido empeño.
Dejadme habitar los jardines
de mi arrogante silencio.
Dejadme pisar las gradas celestiales
de mi soledad;
en el lecho de mis sueños
y navegando la ilusión,
y cantar al amor.
Dejad vivir mi niño perdido. ![]()