Encarnación Quiroz Delgado
Quienes llenos de violencia y saña siembran vientos de terror, exponen al peligro a gente inocente. Por eso han cosechado repudio, heridos y golpeados. Se supone que la clase universitaria está constituida por personas privilegiadas que han logrado el nivel más alto de cultura, y que por eso sean personas de paz, progreso, rectitud, educación, decencia y respeto.
No se debe tolerar que un reducido número de estudiantes que no representan a la mayoría de los universitarios, causen tantas molestias, riesgos, peligros y pérdidas económicas. Es necesario dialogar, pero respetando a los demás y no haciendo uso del chantaje, menos de vandalismo y terrorismo.
¡A la libertad por la universidad!
Abogado y Notario