Edgard Rodríguez C. [email protected]
Marvin Benard sabe lo que es comenzar de cero.
Después de ser firmado por mil dólares por los Gigantes en 1992, el pinolero comenzó una lucha que tres años más tarde lo llevaría a las Mayores.
Ahí llegó a ganar hasta 4.2 millones de dólares al año y pudo disfrutar de todas las prerrogativas que le están permitidas a jugadores de primer orden.
No obstante, una hilera de lesiones le permitió actuar en sólo 46 juegos la temporada pasada y en términos objetivos, su carrera ha quedado en el aire.
Sin embargo, desde hoy intentará un nuevo inicio, cuando viaje a República Dominicana, donde se incorporará al equipo de los Gigantes del Cibao.
“Lo que he hablado con Stanley Javier (dueño de los Gigantes) es que entrenaré una semana y de acuerdo a como me sienta, me uniré al club”, dice Benard.
Marvin se ha adiestrado en su casa desde hace varias semanas, pero aún no ha corrido con spikes y tampoco ha enfrentado a lanzadores. Así que verá cómo luce.
“Me siento fuerte, pero tengo que probarlo en el terreno. Mi ánimo está arriba y sé lo importante que es mostrarme sano en Dominicana”, reconoce el nica.
Dominicana está llena de scouts de equipos de las Grandes Ligas y difícilmente habrá un mejor escenario para que Benard pruebe que está recuperado.
“En caso que no me sienta bien, pues volveré a la casa y seguiré con mi fisioterapia para ver cuándo consigo restablecerme completamente”, explica.
¿HABRA CHANCE?
El agente de Marvin Benard, ha conversado con al menos cinco equipo y la primera pregunta que todos han hecho es sobre la salud del nica.
Aunque Benard no lo confirmó, se rumora que Tony Peña, mentor de los Royals de Kansas City, podría estar interesado en observar si está sano.
