Carol Munguía/[email protected]
CHINANDEGA.- La estabilidad laboral y los beneficios que reciben los cuatro mil trabajadores de las fincas bananeras de Chinandega, por efecto de la utilidades del 25 por ciento de sus acciones en Bananic, podrían estar amenazados con una nueva posición de la Unión Europea que contempla, a partir del 2006, aplicar un arancel a la fruta proveniente de Latinoamérica.
Al concentrarse la masa sindical en el estadio de Chinandega para celebrar el Día del Bananero, reafirmaron que se disponen a formalizar una seria protesta a nivel nacional y emprender coordinaciones a nivel de Latinoamérica, para hacer conciencia entre la opinión pública internacional.
Estos beneficios, que significan económicamente recibir 400 dólares por socio, producto de la transacción del 25 por ciento, podría terminarse si la comunidad europea declina el actual régimen bananero en Europa, que finaliza el 31 de diciembre del 2005.
Marcelino García, presidente de la organización sindical Trabajadores del Banano Nicaragüense (Trabanic), dijo que estas nuevas amenazas ponen en peligro la estabilidad laboral de ese sector agrícola en el departamento.
“La producción del banano en América Latina está amenazada porque el régimen propuesto para el año 2006 incluye un impuesto paralelo de hasta 14 dólares la caja de la fruta, que nos sacaría del mercado”, dijo García.
Mucha gente se vería en el desempleo y en problemas sociales, dijo el viejo dirigente bananero, que logró despertar la alerta de los obreros.
SOBRE EL CASO DEL NEMAGÓN
García, respaldado por dirigentes de la Asociación de Trabajadores del Campo (ATC) y del diputado sandinista René Núñez, también abordó el espinoso caso de las demandas por los efectos del Nemagón.
“El problema es la férrea resistencia de las transnacionales que se niegan a reconocer que son las causantes de todas las enfermedades que padecen los obreros del banano y que niegan las afectaciones”, agregó.
José Bonilla, secretario de Trabanic, llamó durante el acto a no ser engañados, porque han proliferado los bufetes de abogados, “algunos de ellos financiados por estas mismas transnacionales que intentan dividir a los afectados”.
