Tito Rondón [email protected]
Se reunió la Liga Nica de Miami el otro día en “La Hormiga de Oro”. No pudo empezar en tiempo el presidente Léster Aviles: todos (incluyendo Léster) teníamos que recordar a Orestes “El Cosaco” Hernández.
Bateaba agazapado, era rapidísimo, buen jardinero, oportuno. Vamos a complementar lo ya publicado por el historiador y amigo Julio Cesar Miranda A.
El Cosaco llegó a Nicaragua ya bien empezada la Liga Profesional; participo en 48 de los 81 partidos de los Melenudos.
El León empezó con Emilio “Cachirulo” Mendoza y los panameños Jorge Clark y Ernesto “Loro” Escalante en los jardines (y consiguieron a Oscar “El Colorado” Alvarado); el canalero Calvin Byron de catcher (después llegaría el cubano Rene Friol a compartir con él le receptoria) y el primer importado de Estados Unidos de esa época, Joe Tuminelli, quien residía en Panamá, en tercera; y la llave de doble play era Francisco Meléndez y Sergio Salazar en segunda y el colombiano Norman Bocana en el short.
En la inicial Gerald “Cerro Negro” Thorne reemplazó pronto a los nicas Ernesto “Capi” Salvatierra, Guillermo Sandoval y Antonio Somarriba.
Se jugaban tres juegos por semana (uno el sábado y doble cartelera el domingo). Para el segundo mes los Leones tenían al colombiano Julio López en la intermedia con el cubano Orlando González en el campo corto.
Después de tres meses llegarían dos jardineros que le terminarían de dar personalidad propia al León, y lo harían espectáculo de multitudes: Higinio “Winchy” Álvarez, con su brazo de cañón, y el veloz Orestes Hernández.
Orestes se convirtió en el primer bate del conjunto, y se quedaría con ellos por toda la Profesional, menos en la liga conjunta con Panamá (1961-1962), cuando jugo con el 5 Estrellas y reforzó al Bóer en la serie final (se le fueron cuatro importados estadounidenses a los Indios y perdió ante el Marlboro pese al famoso “canje” con el 5 Estrellas y a ir ganando tres juegos a dos), y durante la campaña 1963-1964.
Esa temporada jugo con el 5 Estrellas; tuvo un final de liga espectacular (bateo .311) y jugo la Serie Interamericana. Dio de 4-1 en el partido en el que el 5 Estrellas (con Wilfredo Calviño de manager) se corono campeón del Caribe al vencer a los súper reforzados Senadores de San Juan 4-3.
En 1957 (.297 de bateo, tres jonrones, 36 anotadas) Orestes Hernández logro el título de campeón con el León por primera vez, con aquel equipo de Duncan Campbell y Conrado Marrero, Silvio Castellanos y Antonio “El Orejón” López.
Los Leones, con Leo Cárdenas, Isaac Seoane y compañía, bajo las órdenes de Calviño, dieron la gran sorpresa en la primera invernal (1957-1958) al vencer al poderosísimo 5 Estrellas de Marvin Throneberry y George Washington Wilson; ahí estaba el Cosaco (.284, 2, 30 anotadas).
En 1958-1959 se robo diez bases y bateo .324. Al año siguiente dio para .328, robó 10 bases otra vez, fue colíder en triples con seis, y anotó 42 carreras. Carlos Mena recuerda que el “Bachiller” Ponciano Lombillo copió a Pedro Formental y le decía “Cosaco 300”. El León de Campbell (con .383 el promedio mas alto de toda la Profesional), Octavio Abea, Jiquí Moreno y Jim McManus conquistó su tercera y última corona.
En 1962-63 (.268, 32 anotadas) logro su máxima cifra de robos; fue líder con 13.
En 1964-1965 tuvo su ultima gran campaña (.323, 27 anotadas e impulsadas). En 1965-66 fue líder tanto en bases robadas como en veces atrapado tratando de estafar. En la ultima liga fue muy selectivo robando ocho bases en nueve intentos. Sus dos últimas temporadas bateo .225 y .224.
En total, de los números que se le conocen, bateó .290 de por vida en Nicaragua, con 74 bases robadas, 308 carreras anotadas, 83 dobles y 26 triples. Cinco veces fue líder en juegos jugados y tres veces en bases robadas.
Después fue distribuidor de LA PRENSA, famoso por su bicicleta, y ciudadano muy querido en su pueblo adoptado de León. Nunca le hicieron muchos reconocimientos.
Me confeso en una ocasión que pasó muchos años sin ir al estadio, me imagino que le hacía mucha falta el poder jugar… Pero como dijo felizmente Julio Cesar, estará por siempre en el “Salón de la Fama del Pueblo Nicaraguense”.
