- El conductor de una furgoneta murió atrapado entre la chatarra del vehículo al chocar de frente contra camión cargado de piedras
- El trágico suceso se produjo en una curva de camino bastante accidentado
Luis Alemán Saballos [email protected]
Prensado entre los hierros retorcidos de lo que fue la cabina de una furgoneta, quedó el cadáver de José Ramón López Orozco, de 32 años, originario de Masaya, quien la mañana del pasado lunes, murió al chocar de frente el vehículo que conducía contra un camión cargado de piedra caliza.
El accidente ocurrió entre las 8:30 y las 9:00 a.m., de ayer ocho de diciembre, sobre el camino que va hacia la comunidad San Cayetano, en el municipio de San Rafael del Sur.
La furgoneta placas 137-312, propiedad de la panadería Jennifer, de la ciudad de Masaya, iba con dirección hacia la comunidad San Cayetano, a entregar pan. Al parecer su conductor perdió la dirección y se fue a estrellar de frente contra el camión Mercedes Benz, placas 225-336, conducido por Oscar Antonio Padilla Ruiz, de 30 años.
El impacto entre los dos vehículos ocurrió casi al terminar una bajada de casi 100 metros de largo, sobre un camino de tierra que es bastante accidentado.
SE VINO DE FRENTE
“Yo vi que él se culebreó hacia la derecha, pero luego se fue a la izquierda y chocó de frente contra el camión. Oscar pitó y pitó, pero no sé qué paso que no escuchó”, relató Víctor Manuel Moya, de 17 años, quien viajaba arriba del camión cargado de piedra caliza.
El capitán César Cuadra Soriano, jefe de Auxilio Judicial de la Policía en San Rafael del Sur, confirmó que junto al occiso viajaba Mario López Orozco, de 34 años, hermano del occiso, quien resultó con fracturas en sus piernas y fue trasladado al Hospital Antonio Lenín Fonseca.
“Estamos haciendo los análisis correspondientes y el peritaje será quien determine las responsabilidades de cada quien”, confirmó el jefe policial.
Francisco Padilla, padre del conductor del camión, relató que él venía conduciendo otro camión cargado de piedra caliza detrás del vehículo accidentado y que lo único que pudo ver cuando llegó al lugar del accidente, fue al acompañante de la furgoneta que estaba herido y a su hijo, quien no tenía ningún rasguño.
“Imagínese, el camión quedó ahí en su carril derecho, lamentablemente fue el conductor de la furgoneta quien se fue directo contra el camión y murió”, expresó.
SÓLO QUEDÓ CHATARRA
Del impacto, la furgoneta propiedad la panadería Jeniffer de Masaya, quedó cruzada sobre el camino y con la cabina hundida totalmente.
El cadáver de López Orozco estaba prensado entre el asiento del conductor y el timón que lo tenía en el pecho, igual, presentaba una herida profunda en su antebrazo izquierdo.
El golpe le desprendió la mandíbula, mientras sus dos tobillos quedaron quebrados con los huesos expuestos, de tal forma que cuando los socorristas de la Cruz Roja sacaron su cuerpo, los pies colgaban de un hilo de piel.
DIFÍCIL RESCATE
Adán Joynard, jefe de unidad de la brigada de rescate de la Cruz Roja Nicaragüense, explicó que para sacar el cadáver fue necesario cortar casi la mitad de la furgoneta, usando para ello un instrumento conocido como “quijada de la vida” y una cortadora hidráulica. “El cuerpo estaba totalmente triturado”, dijo el socorrista.
