José Antonio Poveda Salvatierra
¿Qué es un tratado de libre comercio? En términos generales, un TLC es un acuerdo internacional regido por el derecho internacional y celebrado por dos o más estados cuyo propósito fundamental consiste en el establecimiento de un área de libre comercio. Específicamente, los TLC procuran promover el libre comercio de bienes y servicios así como las inversiones no sólo a través de la eliminación de barreras arancelarias y la reducción de barreras no arancelarias, sino también a través de la introducción de normas que van más allá de lo estipulado en los acuerdos de la OMC.
Los Tratados de Libre Comercio constituyen uno de los distintos esquemas de integración económica. La doctrina ha reconocido principalmente tres esquemas: las Áreas de Libre Comercio, las Uniones aduaneras y los Mercados Comunes. En un Área de Libre Comercio los países signatarios reducen o eliminan las barreras al comercio entre ellos pero cada uno mantiene su propia autonomía para imponer el nivel de barreras que prefiera para el comercio con países no integrantes del acuerdo. De allí que cada país mantenga su propia política comercial. En una Unión Aduanera junto con eliminar las barreras para el comercio entre los países miembros, se acuerda un arancel externo común para gravar las importaciones provenientes de terceros países. El mercado común, por último, permite el libre comercio, con amplia movilidad de capitales y de la fuerza laboral.
Los tratados llamados de nueva generación establecen normativas más completas, que permiten mantener mejores parámetros a la hora de dudas de acceso, así como cuando existen diferencias, a través de mecanismos de solución de controversias.
Estos tratados presentan por lo general una estructura normativa basada en los siguientes elementos: en el comercio de mercancías, se manejan los temas de trato nacional y acceso de mercancías al mercado. Uno de los aspectos más relevantes se encuentran en la negociación de las denominadas “Reglas de Origen”, que consideran las mercancías originarias, las materias primas, los materiales indirectos y las operaciones o procesos mínimos que confieren o no, origen a una mercancía. En esta área se encuentra la negociación de los aranceles, las denominadas medidas de salvaguardias, para la protección de los sectores productivos por el incremento masivo de importaciones, y los temas de prácticas desleales de comercio como son los subsidios y el dumpin.
Otra parte relevante de estos acuerdos tiene que ver con los denominados obstáculos técnicos al comercio, que contemplan las medidas de normalización, metrología y procedimientos de autorización, elementos éstos que tienen que ver con normas técnicas para los productos.
Por otro lado, existen capítulos relevantes como los referidos a la inversión, servicios y asuntos relacionados, que incluyen las condiciones para definir las posibilidades de inversión, así como los sectores de servicios que serán incluidos en el proceso de negociación. Adicionalmente, otro elemento importante es el denominado concepto de entrada temporal de personas de negocios, que permite una mayor agilización a los hombres de negocios y asesores empresariales, en realizar sus operaciones comerciales.
Estos tratados de igual forma, incluyen no sólo el comercio del sector privado de la economía, sino también las compras que realizan los Estados, a través de un capítulo sobre contratación pública.
Por último, estos acuerdos establecen disposiciones sobre la administración del tratado, así como un punto sumamente relevante, que se refiere a la solución de controversias comerciales.
He tratado de explicar de la manera más esquemática, los elementos que conforman la normativa de los tratados de Libre Comercio, con la intención de que se conozca la estructura de los mismos y adicionalmente porque el avance de las negociaciones con Centroamérica, en estos momentos, se encuentra precisamente en las últimas rondas.
Es de interés para nuestro país obtener no solo acceso a mercados de nuestra oferta exportable de bienes, sino también lograr la apertura de mercados en actividades de servicios, tales como los servicios financieros, entre otros. La apertura de mercados es una tarea fundamental y estratégica para poder atraer nuevas inversiones al país, que generen puestos de trabajo.
Es por esta razón la necesidad de agilizar las negociaciones de acuerdos de Libre Comercio, sin que esto implique el no defender nuestros intereses nacionales, pero la realidad que confrontamos es que estamos compitiendo con otros países, que sí presentan estas ventajas.
Los retos son enormes, por lo que se hace necesario prepararnos para lograr los mejores beneficios y poder minimizar los costos. La única oportunidad que tenemos para lograr un crecimiento económico sostenible es estimulando la inversión, por lo que requerimos urgentemente nuevos mercados.
Vicedecano, Facultad de Derecho. UNAN-León
Catedrático Derecho Internacional.
