Llamas devoran vivienda

La casa se encontraba sola cuando inició el siniestro que en media hora la arrasó totalmente La dueña del inmueble junto a sus dos hijos quedaron sin nada, únicamente con la ropa que andaban puesta Jehú Hernández Sandovaljehu.hernandez@laprensa.com.ni Las celebraciones de fin de año y la alegría que conllevan se convirtieron en llanto y pena […]

Prácticamente destruida quedó la vivienda de la señora Lilliam Gutiérrez Leal, al ser devorada por las llamas sin que su dueña pudiera rescatar algo de valor.

  • La casa se encontraba sola cuando
    inició el siniestro que en media
    hora la arrasó totalmente
  • La dueña del inmueble junto a sus dos hijos quedaron sin nada, únicamente con la ropa que andaban puesta

Jehú Hernández Sandovaljehu.hernandez@laprensa.com.ni

Las celebraciones de fin de año y la alegría que conllevan se convirtieron en llanto y pena para la señora Lilliam Gutiérrez Leal, de 30 años, cuando la tarde de ayer presenció cómo las llamas originadas por un cortocircuito, devoraban su vivienda ubicada de la Kativo 800 metros hacia el sur, 50 metros al este, en el barrio Francisco Aguilar.

Según relató, ella se encontraba en la esquina próxima a su casa esperando la llegada de su progenitora, cuando de pronto unas vecinas visiblemente alteradas le gritaban que corriera, que su casa se estaba quemando.

De inmediato se dirigió al lugar, confirmando que en realidad las llamas se habían apoderado de las tablas que conformaban las paredes de su casa y los enseres domésticos que contenía en su interior.

Los mismos vecinos llamaron a los Bomberos para que acudieran a controlar el incendio, pero cuando las unidades de la Dirección General de Bomberos y el Benemérito Cuerpo de Bomberos lograron llegar hasta la vivienda siniestrada, ya no había mucho que hacer. La casa de ocho metros de frente por cinco de fondo, se encontraba prácticamente en cenizas.

Aunque los daños fueron sólo materiales, la señora Gutiérrez lamenta no tener ni dónde pasar la noche junto a sus dos hijos de 12 y seis años, quienes al momento del desastre se encontraban en la calle jugando con sus bicicletas.

“No nos quedó ni siquiera una mudada para cambiarnos la ropa, ni tenemos dónde pasar la noche. Esto fue un desastre que nunca me imaginé en los doce años que tengo de vivir aquí”, lamentaba, mientras su rostro era cubierto por lágrimas que continuamente secaba, pero que de inmediato eran sustituidas por nuevas.

Los vecinos del barrio Francisco Aguilar que acudieron masivamente para ayudar a controlar el fuego, argumentaron que los problemas de energía eléctrica se dan con mucha frecuencia en ese sector, ya que no cuentan con transformadores en el barrio ni con medidores en los domicilios.

Paradójicamente, la vivienda que sufrió el incendio está ubicada exactamente en el costado norte de la planta generadora de energía eléctrica de ese barrio.

PERDIDAS MATERIALES

Según el bombero Eddy Contreras, quien dirigía las acciones de la unidad del Benemérito Cuerpo de Bomberos, las pérdidas materiales se calculan en varios miles de córdobas.

El incendio destruyó las paredes de tabla y el techo de zinc.

Además, tres camas con sus colchones, una cocina Tropigás, una cocina de kerosene, ropa de uso, utensilios de cocina, un televisor, una grabadora, dos planchas, una cuna, sillas, mesas, entre otras cosas.

UN CORTOCIRCUITO

Según los vecinos, el incendio se originó en el cable que lleva la electricidad del exterior hacia el interior de la vivienda, provocando un cortocircuito.