El pequeño Elivan necesita ayuda

A sus dos añitos carga con un tumor en el rostro que “sangra” de día y noche Amparo Aguileraamparo.aguilera@laprensa.com.ni Esta Navidad fue la misma para Elivan Rodríguez Zeledón, pues a sus dos añitos carga en su rostro un tumor que “sangra” las 24 horas del día. Hecho que también lo obliga a cuidarse del sol, […]

Elivan, de dos años, junto a su madre Janeth Zeledón.

  • A sus dos añitos carga con un tumor en el rostro que “sangra” de día y noche

Amparo Aguileraamparo.aguilera@laprensa.com.ni

Esta Navidad fue la misma para Elivan Rodríguez Zeledón, pues a sus dos añitos carga en su rostro un tumor que “sangra” las 24 horas del día. Hecho que también lo obliga a cuidarse del sol, del polvo y del calor.

Su madre, Janeth, dice que se trata de una malformación con la que nació el pequeño, la cual le produce dolor. “Los médicos me han dicho que es un caso difícil, porque es un tumor lleno de sangre que le está afectando las venas. Pero yo quiero que un especialista me lo vea y me lo ayude”, comenta la afligida mujer.

Armando Siú, médico del Hospital Fernando Vélez Paiz, que trata al niño, explica que lo de Elivan es un tumor congénito, de vasos y de nervios “a expensas del tejido blando, que se ha infiltrado en todos los tejidos sanos. Es muy difícil quitarlo”, concluye.

Lo que se agrava, según el galeno, por las frecuentes infecciones que sufre el pequeño en el ojo derecho, órgano hasta donde se ha extendido el tumor y por el cual, supura sangre y pus.

HASTA DORMIDO SANGRA

Sin embargo la madre del pequeño cuenta que su hijo aún estando sin infección, no puede ni “medio agacharse”, porque inmediatamente sangra. Y al dormir, debe estar pendiente de secarle el rostro porque la sangre no para.

Inclusive, refiere que en ocasiones ha tenido hemorragias “y salgo como loca para los hospitales, donde hasta ya tiene cita abierta (es decir que puede ingresar a cualquier hora)”, precisa.

La madre, originaria de la comunidad Rancho Grande, en Matagalpa, pide ayuda a un especialista a través de LA PRENSA.

La madre de Elivan, dice que el niño “vino al mundo” con una “pelota” en la cabeza, que a las cinco horas de nacido le bajó al rostro. “Desde entonces no he parado de andar de médico en médico y de hospital en hospital, donde sólo me le han recetado pastillas para calmarle el dolor”, apunta, conteniendo el llanto.