Cero importaciones de carne de EE.UU.

Ministro Arana señaló que medida continúa vigente mientras los norteamericanos no informen sobre las medidas que tomarán para manejar crisis por el “mal de las vacas locas” Mario José Moncada mario.moncada@laprensa.com.ni Nicaragua mantendrá por el tiempo que sea necesario la prohibición de importar carne bovina desde los Estados Unidos, mientras este país no aclare la […]

Nicaragua no ha reportado casos de la enfermedad conocida como Vacas Locas, por lo cual las autoridades están prohibiendo la importación de carne desde Estados Unidos.

  • Ministro Arana señaló que medida continúa vigente mientras los norteamericanos no informen sobre las medidas que tomarán para manejar crisis por el “mal de las vacas locas”

Mario José Moncada mario.moncada@laprensa.com.ni

Nicaragua mantendrá por el tiempo que sea necesario la prohibición de importar carne bovina desde los Estados Unidos, mientras este país no aclare la magnitud de la crisis surgida tras la detección del primer caso de encefalopatía bovina o “mal de las vacas locas”, así como las medidas que tomará para superarlo.

En declaraciones a LA PRENSA ayer, el ministro de Fomento, Industria y Comercio (Mific), Mario Arana, confirmó que la medida tomada por Nicaragua desde la semana pasada “sigue vigente y lo seguirá por el tiempo que sea necesario”.

“Estamos pendientes de las investigaciones de Estados Unidos sobre este caso, estamos a la espera que nos den información adicional antes de que nosotros demos un paso nuevo. Esperamos que Estados Unidos aclare cuál es la envergadura del problema y cómo van a lidiar con él internamente”, subrayó el titular del Mific luego de participar en una reunión del gabinete de gobierno junto al presidente Enrique Bolaños, donde analizaron diversos temas de interés nacional.

LARGA LISTA

Nicaragua forma parte de la larga lista de países de todo el mundo que se han sumado a la decisión de no permitir las importaciones de carne desde los Estados Unidos, tras el hallazgo la semana pasada del primer caso del “mal de las vacas locas” en una vaca de la raza Holstein de seis años y medio de edad, en una granja localizada en el Estado de Washington.

Hasta ayer eran 25 los países que habían adoptado la medida, incluido Japón que importa al año poco más de mil millones de dólares en productos cárnicos norteamericanos.

Sobre las compras de Nicaragua, Arana dijo que aunque son pocas, cercanas a las 200 toneladas métricas al año, lo importante es proteger al hato nacional como primera medida de seguridad.

En ese sentido, sostuvo que el Mific en coordinación con el Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For), han estado en constante comunicación el Departamento de Agricultura de Estados Unidos “porque nos vamos a estar nutriendo de toda la información necesaria”.

Al mismo tiempo, añadió que la Dirección General de Sanidad Agropecuaria (DGSA) igualmente está conversando con el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA), con el fin de aplicar si es necesario medidas comunes a nivel centroamericano, que por el momento no precisó.

PRESIÓN SOBRE HONDURAS

El titular del Mific, Mario Arana, informó que Honduras aceptó participar en enero próximo en un período de consultas, a petición de Nicaragua, para tratar de lograr que el vecino del Norte certifique finalmente a los mataderos nacionales para que puedan realizar exportaciones de carne, suspendidas desde hace año y medio.

Según Arana, este mecanismo de consulta forma parte de los instrumentos legales del Sistema de Integración Centroamericana, para contribuir a solucionar las diferencias comerciales entre los países de la región.

Pero si no se logra que Honduras entregue la certificación a los mataderos Nuevo Carnic, Comercial San Martín y Macesa, dicho país se arriesga a enfrentar sanciones comerciales y monetarias.

Desde hace año y medio estos tres mataderos no pueden vender carne en el mercado hondureño, debido a lo cual se estima que las pérdidas alcanzan los 10 millones de dólares.

Honduras se resiste a certificar a los mataderos nicas, pese a que ya tienen ese requisito de exportación de países como los Estados Unidos, Japón y México, entre otros.

DE LOCURA

La encefalopatía bovina está vinculada a una enfermedad que afecta a los seres humanos, el mal de Creutzfeldt-Jakob, que provoca demencia y muerte. En Gran Bretaña 143 personas murieron de ese mal luego de una epidemia de encefalopatía bovina en la década del ochenta. Los seres humanos pueden contraer la enfermedad si ingieren carne que contiene tejido del cerebro o la médula de una vaca infectada.