Se complican niños quemados

Carlos Martínez Morán carlos.martinez@laprensa.com.ni La condición de salud del niño de nueve meses, Yulmar Francisco Miranda Lumbí, ha desmejorado en los últimos días pese a las múltiples intervenciones quirúrgicas que los médicos del Hospital Fernando Vélez Paiz le han practicado para curarle las quemaduras que sufrió en su cuerpecito. El niño fue afectado en un […]

Katherine Hernández sufrió quemaduras al caerle encima café caliente.

Carlos Martínez Morán carlos.martinez@laprensa.com.ni

La condición de salud del niño de nueve meses, Yulmar Francisco Miranda Lumbí, ha desmejorado en los últimos días pese a las múltiples intervenciones quirúrgicas que los médicos del Hospital Fernando Vélez Paiz le han practicado para curarle las quemaduras que sufrió en su cuerpecito.

El niño fue afectado en un 23 por ciento con quemaduras profundas ocasionadas por las llamas que consumieron la cama donde dormía, el pasado 16 de diciembre.

El bebé se encuentra en la Unidad de Cuidados Intensivos desde hace catorce días y el doctor Francisco Vargas, médico residente de ese centro asistencial, informó ayer que su condición era impredecible debido a las quemaduras.

Ha sido intervenido múltiples veces. Se le amputaron los dedos de su mano izquierda, y el cuarto y quinto dedo del pie izquierdo. Las dolorosas curaciones a las que es sometida la criatura le han destrozado el corazón a su madre Virginia Miranda Lumbí, quien entre sollozos lamenta la situación difícil que enfrenta su hijo.

Según el doctor Vargas, a Yulmar Francisco Miranda Lumbí le amputaron los deditos porque éstos ya no tenían tejido sanguíneo, no respondían a ningún estímulo y prácticamente los tenía muertos.

La señora Miranda Lumbí, madre del niño afectado, informó que la cama donde descansaba su hijo tomó fuego accidentalmente cuando otro niño de seis años trataba de alumbrarse con un candil, la noche del pasado 16 de diciembre en Villa Sandino, departamento de Chontales.

Desde aquel momento su corazón se mantiene en vilo porque su niño se desmejora paulatinamente y los médicos le han advertido que se prepare para lo peor.

Otra menor que se mantiene en condiciones muy críticas es Katherine Hernández Pineda. A ella le cayó encima accidentalmente una percoladora con café hirviendo, el 18 de diciembre en su casa de habitación.

El infernal baño de líquido le causó quemaduras de segundo grado en un 52 por ciento de su cuerpecito.

Los médicos del Hospital Vélez Paiz informaron que la menor ha presentado múltiples complicaciones, entre ellas ha desarrollado anemia como efecto de los constantes sangrados.