Despiden un año gris

Heberto Jarquín ManzanaresCORRESPONSAL/TRIÁNGULO MINEROdepartamentos@laprensa.com.ni Destrucción de bosques, colapso de carreteras, expansión de cultivo de marihuana, desastre energético, incremento de violaciones y conflictos agrarios, fueron las noticias de mayor relevancia durante el 2003 en este territorio de la RAAN. La explotación compulsiva, legal e ilegal de especies de madera en peligro de extinción, tales como caoba […]

Heberto Jarquín ManzanaresCORRESPONSAL/TRIÁNGULO MINEROdepartamentos@laprensa.com.ni

Destrucción de bosques, colapso de carreteras, expansión de cultivo de marihuana, desastre energético, incremento de violaciones y conflictos agrarios, fueron las noticias de mayor relevancia durante el 2003 en este territorio de la RAAN.

La explotación compulsiva, legal e ilegal de especies de madera en peligro de extinción, tales como caoba y cedro real, prevaleció durante el 2003 en la subregión minera de la RAAN. La destrucción de los bosques se acentuó, incluso, en las reservas forestales de Bosawás, Cola Blanca y Banacruz.

En los juzgados de Siuna y Bonanza se ventilaron varios procesos judiciales donde están relacionados empresarios forestales y funcionarios del Instituto Nacional Forestal, que supuestamente están involucrados en el tráfico ilegal de madera.

Durante varios meses, el Triángulo Minero quedó incomunicado con el resto del país, por el colapso de las carreteras de macadán y los puentes y alcantarillas de madera.

El Consejo Regional Autónomo de la RAAN y las alcaldías, decretaron un paro para obligar al Gobierno a invertir en la rehabilitación de carreteras y caminos; el malestar de los habitantes de la zona por los problemas e inconvenientes ocasionados por el colapso de las carreteras llegó a tal punto que algunos dirigentes nativos propusieron promover la independencia de esta región del resto de Nicaragua.

Los colonos ilegales que invadieron la reserva bioforestal de Bosawás, la más grande de Centro América, además de destruir el bosque la han convertido en el mayor centro de cultivo de marihuana.

En el transcurso del año, fuerzas combinadas de la Policía y el Ejército destruyeron más de 60 mil matas de esta droga y desalojaron a 105 familias que se habían asentado ilegalmente en Bosawás; muchas de ellas se dedicaban a sembrar la hierba prohibida.