Los ignorados

Edgard Rodríguez C. edgard.rodriguez@laprensa.com.ni Aún con lo liberal que es hoy día la regla de los juegos salvados, no hay forma de restarle méritos a Dennis Eckersley, quien encontró en el bullpen de los Atléticos, el brillo que necesitaba, justo cuando su faceta como abridor, había empujado su carrera a la penumbra. Al final, Eckersley […]

Denis Martínez va a su primer año de elegibilidad para el Salón de la Fama del beisbol de las Grandes Ligas.

Edgard Rodríguez C. edgard.rodriguez@laprensa.com.ni

Aún con lo liberal que es hoy día la regla de los juegos salvados, no hay forma de restarle méritos a Dennis Eckersley, quien encontró en el bullpen de los Atléticos, el brillo que necesitaba, justo cuando su faceta como abridor, había empujado su carrera a la penumbra.

Al final, Eckersley se fue del juego con 390 rescates, la tercera mejor cifra de la historia y con 197 éxitos, que por poco lo convierten en el primer lanzador de todos los tiempos con 200 triunfos y 200 partidos salvados a la vez, algo hasta impensable en estos días.

Lo mismo ocurre con Paul Molitor, el estupendo bateador que impactó con Milwaukee y sobresalió con los Azulejos, y que aún tuvo aliento para aportar algo más con Minnesota, en una carrera que se proyectó a través de 21 temporadas, 13 de ellas sobre .300.

Molitor ocupa el noveno lugar entre los máximos hiteadores de la historia con 3,319, cifra que ha sido un pasaporte seguro hacia Cooperstown. Por ello y otros méritos más, tanto Molitor como Eckersley, son los favoritos para ser escogidos este 6 de enero.

Sin embargo, las escogencias para nuevos integrantes del Salón de la Fama del beisbol, tiene también a destacados jugadores que han sido ignorados y que da la impresión que difícilmente escaparán del purgatorio este año.

Jim Caple de ESPN, sitúa al frente de esta lista a Ryne Sandberg, el magistral camarero que dominó la década de los ochenta desde el centro del line up de Chicago. Más Valioso en 1984, Sandberg es uno de los pocos intermedistas con 40 jonrones en una campaña.

Allan Trammell va a su tercer año de elegibilidad y no parece tener muchas opciones, aún cuando bateó siete veces sobre .300, fue en seis ocasiones al Juego de Estrellas y ganó 4 guantes de oro. Junto a Lou Whitaker, formó una de las mejores llaves de la historia.

Rich Gossage, quizá el más intimidante relevista que ha pasado por el juego y de utilidad comprobada con los Yanquis, también ha sido ignorado y objetivamente no parece tener muchas opciones ahora, en su sexto año de elegibilidad para Cooperstown.

Jack Morris, es un ganador de 254 juegos y el más eficiente monticulista que vimos en la década de los años ochenta. Ganó tres veces 20 juegos y fabricó una joya de pitcheo en la Serie Mundial de 1991 ante Atlanta desde la colina de Minnesota, pero luce sin chance.

Jim Rice fue un digno sucesor de Cal Yastrzemskie en el letfield de los Medias Rojas, con lo que extendió la leyenda iniciada por Ted Williams a la orilla del Monstruo Verde. Disparó 382 jonrones, remolcó 1,451 carreras en apenas 16 temporadas, pero sigue fuera.

C¡HAY MÁS!

Bert Blyleven, el holandés que ganó 287 juegos y ponchó a 3,701 bateadores, está fajado por un chance pero tampoco muestra posibilidades.

Tommy John, famoso por su operación, pero también ganador de 288 partidos, con tres campañas de 20 victorias, sigue viendo los toros de largo.

Fernando Valenzuela, el impactante azteca, tuvo un discreto debut el año pasado como candidato y este año debe seguir en el círculo de espera.