Fantástico encuentro con un cometa

César Muñoz AcebesEFE WASHINGTON.- La cápsula “Stardust” pasó el viernes por la cola del cometa “Wild 2”, fotografió su corazón de roca y hielo, y recogió muestras de su nube de gas y polvo que podrían ayudar a descubrir cómo se formó el sistema solar. Es como si “hubiéramos ido hacia atrás en el tiempo […]

Reproducción artística del encuentro de la cápsula “Stardust” con la cola del cometa “Wild 2”.

César Muñoz AcebesEFE

WASHINGTON.- La cápsula “Stardust” pasó el viernes por la cola del cometa “Wild 2”, fotografió su corazón de roca y hielo, y recogió muestras de su nube de gas y polvo que podrían ayudar a descubrir cómo se formó el sistema solar.

Es como si “hubiéramos ido hacia atrás en el tiempo y obtenido materiales de hace 4,500 millones de años”, dijo el director de proyectos del Laboratorio de Propulsión a Chorro de Pasadena (California), donde se encuentra la mesa de control.

Las muestras contienen “materiales primitivos de cuando el sistema solar se formó” y proporcionarán información de las condiciones en la que nacieron los planetas, según Orlando Figueroa, director de exploraciones del sistema solar de la NASA.

En las últimas décadas, varias naves espaciales han pasado cerca de cometas, pero esta es la primera vez que se han recogido muestras de los gases y polvo interestelar de su cola.

El “Stardust” soportó durante ocho minutos y a una velocidad de 6 kilómetros por segundo la lluvia de partículas emitida por el cometa que impactó contra él a una velocidad seis veces superior a la de una bala.

“Operó de una forma milagrosa”, afirmó Duxbury.

“Stardust” llegó a pasar a 250 kilómetros de distancia del núcleo del cometa, de entre cinco y 5.5 kilómetros de diámetro, y envió fotos de su forma redondeada que revelan un cráter muy grande en su superficie.

El encuentro se produjo a las 19:40 GMT (11 y 40 de viernes en Managua) y la cápsula no cesó en ningún momento de emitir datos, para júbilo de los científicos congregados en Pasadena.

Las muestras recogidas llegarán a la tierra en una cápsula que se separará de la nave y que aterrizará en el desierto de Utah en enero de 2006.

“Stardust”, palabra inglesa que significa “polvo de estrellas”, despegó en febrero de 1999 desde el centro espacial Kennedy en Cabo Cañaveral (Florida) y ha recorrido 3,700 millones de kilómetros para encontrarse con “Wild 2”.

El cometa, bautizado en honor de su descubridor suizo, Paul Wild, casi impactó con Júpiter en 1974, lo que modificó su órbita y la acercó al Sol.

Para poder capturar fragmentos de su estela sin dañarlos, la nave utilizó una red con la forma de una raqueta fabricada de aerogel, un dióxido de silicio, como la arena o el cristal.

El aerogel, compuesto en un 99.8 por ciento por aire, es el material sólido más ligero conocido, por lo que es capaz de detener el polvo interestelar sin modificarlo por el impacto. La mayoría de estas partículas son menores que el diámetro de un pelo humano, pero su velocidad las hace muy peligrosas para la nave.