Pesca bendita

Pescadores no interrumpen sus labores a pesar de las fuertes rachas de aire, que han ayudado a capturar más peces Vientos son arma de doble filo, porque también pueden catapultar las pequeñas embarcaciones Roberto Pérez Solís roberto.perez@laprensa.com.ni Aunque ven las ventiscas, que han azotado al país en las últimas semanas, son un arma de doble […]

Mario Pavón, dueño del acopio de pescados Pavón, al mostrar la calidad de los pargos rojos obtenidos de la pesca del fin de semana.

  • Pescadores no interrumpen sus
    labores a pesar de las fuertes rachas de aire, que han ayudado a capturar más peces
  • Vientos son arma de doble filo,
    porque también pueden catapultar las pequeñas embarcaciones

Roberto Pérez Solís roberto.perez@laprensa.com.ni

Aunque ven las ventiscas, que han azotado al país en las últimas semanas, son un arma de doble filo, pescadores del puerto de San Juan del Sur, en el departamento de Rivas, quienes en su mayoría zarpan mar adentro a bordo de pequeñas embarcaciones, aseguran que los vientos cuando son muy rápidos ayudan a que una buena cantidad de peces busquen la orilla de la playa haciendo que la pesca sea realmente buena.

Las rachas de viento que según el departamento de Meteorología del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), han alcanzado velocidades mayores de 30 kilómetros por hora, son en cierta forma para los pescadores sureños una bendición.

“Al haber estos vientos de manera constante las aguas se vuelven más heladas y los peces buscan la parte menos profunda, las orillas de la playa, en busca de aguas más calientes. Son como los seres humanos que cuando tenemos frío necesitamos calor, al estar en zonas menos profundas se pueden atrapar con una mayor facilidad”, manifestó Mario Pavón, dueño de un acopio de peces.

Pavón entre recibir y contar dinero, obtenido de una venta de varias libras de pescado a dueños de restaurantes del lugar, dijo que durante el fin de semana diez botes pequeños lograron sacar la nada despreciable cifra de 2 mil libras de pargo rojo.

“Antes de los vientos sacar dos mil libras de pescado en menos de tres días era imposible. Aquí venían los botes y apenas llegábamos a las 500 libras por eso digo que siempre que hay estos vientos a nosotros nos ayuda en cierta forma”, sostuvo Pavón quien vende la libra de pargo rojo a 22 córdobas.

VOLCONES SON UN PELIGRO

La segunda hoja del arma es el problema que experimentan los pescadores que por ser sus botes pequeños y muchas veces construidos de forma artesanal, corren el riesgo de que los vientos den vuelta a la embarcación con cierta facilidad a como dicen que ha ocurrido en años anteriores.

“La pesca se pone buena, pero una vez dentro del mar hay peligro de darnos vueltas, porque a veces vamos hasta cinco personas en una lancha. También los vientos nos pueden arrastrar mar a dentro por ser nuestras embarcaciones modestas”, comentó Leonel Solís, quien se ha dedicado a la pesca por más de 15 años.

“Sí existe ese peligro, pero lo que hacemos es que al sentir los vientos no seguimos navegando o buscamos ciertos lugares donde éstos no nos afecten demasiado. Si sentimos que están muy fuertes y no hemos zarpado dejamos la pesca para el siguiente día”, dijo Pavón.

SIN INCIDENTES

La teniente Luisa Amalia Chavaría, vocera de la Policía Nacional de Rivas, dijo que hasta ayer domingo esa delegación policial no reportaba ningún accidente en alta mar producto de las fuertes rachas de vientos que están azotando el país.

«No tenemos conocimiento de ningún tipo de relevancia, las personas tampoco nos han llamado comunicándonos de algún accidente mar adentro, sin embargo, estamos en constante comunicación con la Fuerza Naval y la Defensa Civil que nos brindan los detalles de algún hecho relevante”, expresó la teniente vía telefónica.

ALEGRES A MEDIAS

“Mientras te ayudan (los vientos) a conseguir una buena pesca, porque capturamos buenas cantidades de pescados tu vida corre un mayor peligro al estar expuestos a darnos vuelta, por eso nos alegramos a medias”, dijo el pescador Leonel Solís.