Santa Elisa, un potencial parque ecológico de Ocotal

La propuesta para la declaración de parque ecológico municipal “es oportuna”, dice especialista, sorprendido porque en el Río Coco, el más largo de Nicaragua no existan aún áreas protegidas Alina Lorío L.CORRESPONSAL / OCOTALdepartamentos@laprensa.com.ni Santa Elisa, una hacienda ganadera antiquísima, ubicada en las riberas del Río Coco, al extremo este de la ciudad de Ocotal, […]

Santa Elisa, una vieja hacienda ganadera, cuyo propietario ha promovido la necesidad de declararlo parque ecológico municipal.

  • La propuesta para la declaración de parque ecológico municipal “es oportuna”, dice especialista, sorprendido porque en el Río Coco, el más largo de Nicaragua no existan aún áreas protegidas

Alina Lorío L.CORRESPONSAL / OCOTALdepartamentos@laprensa.com.ni

Santa Elisa, una hacienda ganadera antiquísima, ubicada en las riberas del Río Coco, al extremo este de la ciudad de Ocotal, podría convertirse en un parque ecológico municipal, pero para algunos debería ir más allá y ser declarado el Río Coco como una reserva ecológica nacional.

La hacienda está rodeada de sitios que albergan una belleza natural, leyendas e historia, como el cerro Las Tres Señoritas y las pozas El Saltarín y La Lodosa.

Este sitio es explotado sin control y vigilancia, tanto por los locales como por estelianos y somoteños, con la extracción de arena del río, piedra y leña. Sobre todo, en el período veraniego es visitado por miles y miles de personas que buscan darse un buen baño en las aguas del Río Coco o disfrutar de la paz que ofrece la naturaleza.

El propietario de la finca Santa Elisa, Mario López, consideró que el área va degradándose poco a poco y considera necesario un cese a la extracción de materiales de diversos usos y la extinción de diversas especies animales y forestales, para que la sociedad ocotaleana piense en el restablecimiento natural de “ese pequeño rincón biológico”.

“CUIDAR EL AMBIENTE NATURAL EN NUESTRO PROPIO PATIO”

“Cuidar el ambiente natural en nuestro propio patio, más aún donde hay una destrucción casi total de esa área que privilegiadamente gozamos en el territorio”, es el sentido de la propuesta de Mario López, propuesta que fue expuesta en una de las últimas sesiones ordinarias del Concejo Municipal de Ocotal.

La propuesta consiste en que el alcalde y su Concejo Municipal declare a la hacienda desde Santa Elisa hasta el límite con Somoto, sobre el Río Coco, un parque ecológico municipal o reserva natural, donde además se involucren las autoridades locales y la misma sociedad civil, especificó Mario López, propietario de la finca.

EVALÚAN POTENCIAL ECOTURÍSTICO

Una instancia que ha retomado en serio la propuesta de los vecinos de Santa Elisa, es la Cámara Nacional del Turismo (Cantur), que contrató a la Alianza para las Áreas Silvestres (Alas) para hacer una evaluación del potencial ecoturístico de las fincas El Trapiche, ubicada en la confluencia del Río Coco y Macuelizo, y San Isidro, localizada en Las Manos, municipio de Dipilto.

Juan Carlos Martínez es uno de los miembros de Alas, quien conformó recientemente una comitiva de biólogos y antropólogos que permaneció durante ocho días en Nueva Segovia, con la misión de identificar qué lugares en Nicaragua tienen el potencial natural para declararlas áreas protegidas o para la conservación a través del ecoturismo.

El especialista dijo haber encontrado una diversidad de flora y fauna “bastante impresionante, considerando que no hay un solo lugar en el Río Coco, el más largo de Nicaragua, que no haya sido declarado área protegida” y consideró que es la oportunidad para hacer algo de la magnitud de una reserva nacional.

La impresión fue aún más grande para el ocotaleano Máximo Ramos, vicepresidente de la Cámara Nacional del Turismo (Cantur), después de conocer que los especialistas encontraron una diversidad de especies que ni siquiera aparecen en los registros de flora y fauna de la zona.

La propuesta fue presentada al ingeniero Edward Centeno, alcalde de Ocotal; a la jefatura departamental del Ejército y al Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), cuyos representantes la han recibido con halagos y beneplácitos para ejecutar desde ya un plan de protección del territorio que rodea a la histórica hacienda de Santa Elisa.