Róger E. Monge y Zelaya
Hay que llamar al pan, pan, y al vino, vino. Los “honorables” miembros de la Asamblea Nacional que se han dedicado durante dos años a defender la corrupción y al corrupto, van ahora a Costa Rica a “defender” a los nicas abusados. ¡Qué ironía! Como ellos muy bien lo saben, van a hacer el ridículo, pero eso sí, recetándose una buena dieta de gastos de representación en los mejores hoteles y moteles de San José. Sería bueno que se hospedaran en La Carpio.