Los pequeños detalles en los hábitos son determinantes en el peso.
Los pasos para que todo sus esfuerzos por bajar de peso no sean en vano:
1. No “se salte” el desayuno.
Éste ayuda a obtener niveles adecuados de energía para el resto del día y en el control del peso. Las personas que “saltan” el desayuno, tienden a comer mayores porciones al almuerzo o la cena, o a tener más hambre entre comidas
2. Incorpore proteínas (huevos-pollo-atún-batidos) y alimentos de grano entero (pan integral-cereales integrales) a su desayuno. Estos alimentos se absorben más lentamente que los carbohidratos procesados (pan blanco-repostería), le dan más energía y evitan las fluctuaciones de azúcar en sangre (control del apetito).
3. Cada vez que sienta hambre, tome un vaso de agua y espere cinco minutos.
A veces nuestro cuerpo lo que necesita es agua y la señal que interpretamos es de hambre. Tome por lo menos ocho vasos de agua al día. Sin excepciones.
4. Nunca vaya a hacer las compras del supermercado con hambre.
Sólo coma cuando sienta hambre. No se engañe con los alimentos “sin grasa” (fat free). ¿Sabe con qué reponen la grasa para darles sabor? Azúcar.
5. Sólo sirva en la mesa las porciones que va a comer.
No guarde “sobras” de la comida de la noche anterior.
6. Quite la grasa visible de la carne.
Si es carne molida, póngala por unos minutos a fuego bajo, luego pásala por el colador. Soltará mucho de la grasa.
