Obando bendecirá el 19 de julio

Cardenal Miguel Obando y Bravo acepta petición de Daniel Ortega de oficiar misa por el triunfo de la Revolución Popular Sandinista Iglesia Católica del país orará por mártires de la Revolución, algo que el Papa no quiso hacer durante una misa en marzo del 83 Luis Felipe Palacios El cardenal Miguel Obando y Bravo oficiará […]

Daniel Ortega saluda a monseñor Eddy Montenegro.

  • Cardenal Miguel Obando y Bravo acepta petición de Daniel Ortega de oficiar misa por el triunfo de la Revolución Popular Sandinista
  • Iglesia Católica del país orará
    por mártires de la Revolución,
    algo que el Papa no quiso hacer
    durante una misa en marzo del 83

Luis Felipe Palacios

El cardenal Miguel Obando y Bravo oficiará este 19 de julio una misa en la Catedral de Managua, para celebrar el 25 aniversario del triunfo de la Revolución Popular Sandinista, a solicitud del ex presidente Daniel Ortega, quien lidió fuertemente con la jerarquía católica durante su mandato.

El máximo líder de la Iglesia Católica ofrecerá, por primera vez, la Eucaristía, por la caída de la dictadura somocista, a la que asistirán los principales cuadros del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) encabezados por Ortega, quien ayer mismo sugirió promover al cardenal Obando como Premio Nobel de la Paz.

Mientras eso ocurría, el Gobierno que preside Enrique Bolaños desistió de analizar el Concordato suscrito con el Vaticano, que supuestamente procuraba “mejorar sus relaciones con la Iglesia Católica” del país.

Las relaciones entre el Gobierno y la Iglesia Católica local están en su punto más bajo, debido a una serie de hechos que las han tensionado y, además, cuando se busca un sustituto de Obando en el Arzobispado de Managua.

El FSLN ha sacado provecho de la situación y salvó al magistrado Roberto Rivas, protegido del Cardenal, de una posible responsabilidad penal por uso indebido del dinero del Poder Electoral, que incluía una “donación” de 300 mil córdobas a la iglesia Santa Martha, a cargo de monseñor Eddy Montenegro.

MISA DE “RECONCILIACIÓN”

Ortega, al término de la reunión en la Universidad Católica (Unica), en la que Su Eminencia se retiró sin dar declaraciones, garantizó que el prelado prometió oficiar la misa en la Catedral, el lunes 19 de julio en horas de la mañana.

Señaló que la misa será “una celebración que vendrá a fortalecer la reconciliación entre los nicaragüenses”, en la cual se debe sacar lecciones y orar por todos los que murieron antes y después del 19 de julio de 1979.

Precisamente Montenegro, quien habló en nombre de Obando, explicó que la misa llevará la intención de “orar por la paz, por la reconciliación y por todos los muertos que hubieron en esa época, hace 25 años, de ambos bandos”.

Rechazó que la Eucaristía tenga tinte político, porque celebran “una efeméride de la historia”.

“Hace 25 años se escribió una página de la historia, una página de la historia que no hay duda, vuelvo a repetir la frase que no le gustó a algunos medios, tiene sus luces y sus sombras”, agregó.

Al decírsele que la Iglesia tuvo más sombra que luz, Montenegro dijo que “eso lo determinará el tiempo”, y recordó que en esa época más bien hubo una carta de la Conferencia Episcopal “que apoyaba la gesta de la lucha, buscando el bien común”.

Obando designó a Montenegro para hacer la oración en el acto que celebrarán los sandinistas en la Plaza Juan Pablo II, ese mismo día en la tarde.

Las relaciones de la Iglesia Católica con el Gobierno sandinista que presidió Ortega, estuvieron llenas de tensiones. En marzo de 1983, los sandinistas irrespetaron la celebración de la Santa Eucaristía que ofició el Papa Juan Pablo II en la antigua Plaza 19 de Julio, frente a la Universidad Centroamericana (UCA). Además, monseñor Bismark Carballo fue objeto de un vejamen público, cuando la Dirección General de la Seguridad del Estado hizo que saliera desnudo en el Sistema Sandinista de Televisión (único canal local), luego de acusarlo de tener relaciones ilícitas con la supuesta esposa de un militar sandinista, algo que Carballo siempre negó.

Otras agresiones del Gobierno sandinista a la Iglesia Católica fue la expulsión de varios sacerdotes acusados de colaborar con la oposición política y la acusación que le hicieron a monseñor Amado Peña, de quien dijeron que traficaba armas para la Contra.

GOBIERNO: CONCORDATO NO TIENE VIGENCIA

Mientras, el canciller Norman Caldera anunció que el Gobierno desistió de analizar el tratado suscrito con el Vaticano, en 1861, tras corroborar que ese acuerdo ya no tiene vigencia y es inaplicable en la actualidad.

“Ya determinamos que no tiene ninguna validez (el Concordato), se termina eso”, aseveró el diplomático.

Sobre ese tema, Montenegro dijo desconocer la intención del Gobierno al tratar de revivir el Concordato, el cual dijo está “ya obsoleto”, porque nunca se puso en práctica.

Explicó que ese acuerdo fue roto con “La Libérrima” de José Santos Zelaya, quien promulgó una reforma a la Constitución, que separó a la Iglesia del Estado.

También argumentó que el Concilio Vaticano II, a través de sus documentos, dio nueva forma de vida pastoral en la Iglesia, y dejo atrás esos Concordatos; igual que el nuevo Derecho Canónico que limitó ese tipo de acuerdos con los Estados.

Ortega, al ser consultado, criticó al Gobierno por desinformado y a los asesores de Bolaños por considerar que ese acuerdo aún podría estar en vigencia.

LAS RAZONES DE ORTEGA

El líder sandinista Daniel Ortega sugirió al presidente Enrique Bolaños promover al cardenal Miguel Obando y Bravo como Premio Nobel de la Paz, porque el religioso “ha sido un factor de paz en Nicaragua”.

“El cardenal Obando, cuando empezó su labor pastoral en Nicaragua, fue el primer obispo que se montó en una mula y se fue a recorrer las montañas de Matagalpa, identificado con los pobres”.

“En la lucha que libramos contra Somoza, en los años 70, estuvo preocupado por proteger nuestros derechos humanos (y) nos visitó innumerables veces en la cárcel”.

“Medió en varias ocasiones para que se superaran situaciones verdaderamente dramáticas, como cuando fue la toma a la casa de un ministro (‘Chema’ Castillo) de Somoza que llevó a nuestra liberación y donde el Cardenal nos acompañó a Cuba. Luego, cuando la toma del Palacio Nacional en 1978”.

“Después, en los años ochenta, a pesar de las contradicciones que tuvimos con la Iglesia, por errores nuestros, hay que admitirlo, cada vez que visitaba al Cardenal y le pedía que participara en la búsqueda de la paz, estaba ahí siempre presente, nunca dijo que no”.

“Y diría que el Cardenal fue un elemento determinante en el esfuerzo que hicimos, después de firmar (en 1987) el acuerdo de paz de Esquipulas, para que se concretaran esos esfuerzos, porque después de esos acuerdos hablé con el Cardenal y aceptó presidir la Comisión Nacional de Reconciliación, después fue parte activa para los Acuerdos de Sapoá, que pusieron fin a la guerra”.

“Es decir, el Cardenal estuvo preocupado permanentemente por la seguridad de todos los nicaragüenses, sandinistas y antisandinistas”.

VISTO BUENO

El Gobierno, a través del canciller Norman Caldera, y la Iglesia Católica, con Eddy Montenegro, vieron con buenos ojos la sugerencia de Daniel Ortega de promover a Su Eminencia como Premio Nobel de la Paz. “A mí me parece muy buena idea”, dijo Caldera, mientras que Montenegro opinó que “como sacerdote y nicaragüense sería un hombre que se merecería ese galardón”.

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