LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

No es lo mismo Chana que Juana

Eduardo Enríquez

Roman, Times, serif»>Blanco y negro

No es lo mismo Chana que Juana


Eduardo Enríquez




Este refrán ilustra lo importante que son los conceptos. Si confundimos Chana con Juana podemos terminar con una persona totalmente distinta. Igual, parece, ha ocurrido en la economía nacional. El ciudadano común, e incluso gente que debería estar más empapada en los temas, confunde crecimiento con desarrollo.

A mí me llamó la atención que durante una llamada telefónica al programa Primera Hora de Canal 2, en que participé el jueves pasado, el diputado sandinista Bayardo Arce se declaró confundido porque los periodistas que participábamos en el programa hablábamos de que en Nicaragua había una crisis.

Él estaba “confundido” porque según explicó, hace pocos días estuvo en una reunión del Gobierno con empresarios y diputados en la que presentaron números económicos muy optimistas. “Entonces ¿cómo es que se habla de crisis?” se preguntó el diputado.

Pues hay crisis porque no se puede confundir el crecimiento económico de un período con el desarrollo. El crecimiento generalmente se da en períodos cortos, aunque a veces puede ser prolongado. El desarrollo, en cambio, es algo permanente, que garantiza un crecimiento estable.

En tiempos de Anastasio Somoza, por ejemplo, hubo en las décadas de los cincuenta y sesenta un gran crecimiento económico, sin embargo, todo ese crecimiento se vino al suelo prácticamente en un momento.

El crecimiento lo puede dar el boom en un producto, como digamos, el algodón. El desarrollo se puede dar sin un boom, porque no es un factor económico propiamente dicho, como lo es el crecimiento.

Para tener desarrollo lo básico son instituciones confiables, leyes que son respetadas por todos, un énfasis en la educación y preparación de la ciudadanía, y las ya famosas “reglas del juego” claras. Si se tiene eso se puede pensar en mayores y más calificadas inversiones a largo plazo y en elevar el nivel de vida de los ciudadanos.

Si se tiene crecimiento únicamente, en cambio el beneficio en general es muy grande para unos pocos, pero para la mayoría no queda nada una vez que las razones del crecimiento desaparecen.

Sin embargo, como dije al principio, la gente confunde lo uno con lo otro, y eso generalmente es aprovechado por los políticos que bien saben la diferencia —Arce se declaró “confundido” por bandidencia no por ignorancia, no se equivoquen—.

Pero en fin, aquí el ciudadano debe tener el cuidado de no dejarse engañar por una que otra “obra” de progreso, o por incremento en la actividad de éste o aquel sector, o incluso en todos los sectores a la vez.

Quien ofrezca eso también debe ofrecer los mecanismos para garantizar que ese crecimiento va a ser estable y permanente, de lo contrario es sólo una ilusión.

×