José Adán Silva
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Mil taxis
José Adán Silva
La noticia dejó helado a don Ismael García: “Ya vio amigó lo que dice el Hoyito, vienen mil taxis más… Alcaldía hija de la gran p…” Se refería el viejo taxista a la noticia que esta semana publicó el periódico Hoy: el Instituto Regulador del Transporte del Municipio de Managua (Irtramma) decidió otorgar mil nuevas concesiones de placas para servicios de taxi.
La noticia tiene alarmado al gremio de las torretas amarillas y, debería alarmar además, a los peatones y conductores de vehículos particulares, porque si con los 11 mil taxis que dicen que circulan (otros dicen que hay hasta 15 mil) ya hay desorden y caos, con mil más, las cosas van a empeorar.
En Managua el parque vehicular viene creciendo demasiado acelerado en relación con la construcción de carreteras y eso se traduce en mayor cantidad de accidentes de tránsito. En el último informe de la Policía de Tránsito, en el pasado mes de julio, se dijo que los accidentes automovilísticos se incrementaron en un 17 por ciento y que como promedio se registran 231 percances diarios.
Ya la imágenes que se transmiten en los canales y las fotografías de los diarios parecen repetición: un choque, obstrucción de camino y por supuesto, un bus o un taxi involucrado.
Las estadísticas señalan que para junio de este año se habían reportado 991 casos más en relación al mismo período del año pasado, y la mayoría ocurrieron en Managua.
El jefe de la Dirección de Seguridad de Tránsito de la Policía Nacional, Manuel Roque, fue contundente al explicar el motivo del incremento de los accidentes: el incremento en el parque vehicular que alcanzó la cifra récord de 277,979 automóviles que circulan por las vías del país. De éstos, 172 mil 790 circulan por Managua.
Y lo que es peor, el crecimiento anual de vehículos supera los 2,500. Eso genera una relación geométrica destructiva: en Managua, por cada mil vehículos se registran 27 accidentes, según las cifras policiales.
Y eso sin considerar que los vehículos sean taxis o particulares. Pero ya cuando se habla de mil nuevos taxis, pues la cosa es diferente, porque eso aumentará la competencia y ya sabemos aquí cómo compiten buseros y taxistas por los clientes.
Los mismos taxistas lo dicen: si ya la vida está dura con 11 mil taxis, ¿para qué jodido meten mil más? La respuesta quizás estaría en el Irtramma, cuya función no me deja más que un mal sabor a inoperancia y corrupción. ¿Han hecho un estudio de cuántos vehículos necesita el país? ¿saben qué capacidad tienen las calles de Managua para soportar tantas máquinas aplanando asfalto? Hombre, ya por último: ¿han hecho un estudio para saber qué cantidad de taxis necesita una ciudad como Managua?
El caso es que las placas de los mil taxis ya han empezado a ser asignadas mediante quién sabe qué medida, y pronto, a la habitualmente desordenada vida vehicular de Managua, vendrán mil carros a imponer nuevas estadísticas de accidentes de tránsito que, más que helado, dejarán verde de enojo a don Ismael García, el viejo taxista que maldice a la Alcaldía de Managua.