Judith Cordón M.
Desde que los partidos mayoritarios de Nicaragua pactaron sin pensar en el bien de la nación, en el país se politiza todo y predominan las faltas de ética en el manejo del erario público, que es el fruto de los impuestos de todos los ciudadanos y de la ayuda de países donantes. La falta de respeto entre los miembros de los poderes del Estado, a quienes no les importa ofender y ofenderse en público sólo provoca más incertidumbre e inseguridad en todas las actividades del país.
Ya es hora de que los nicaragüenses no tengamos que votar por políticos que han sido escogidos de dedo, sin importarles el voto popular que los lleva al puesto público que aprovechan para su beneficio personal y de partido. Los profesionales preparados y que aún conservan sus valores morales, de honradez y capacidad, no tienen cabida ni oportunidad de un buen trabajo en este país. Ya es hora que los nicaragüenses merezcamos políticos con cultura, decencia y profesionalismo para poder salir adelante.
Que nuestra Madre Santísima, patrona de Nicaragua, nos ayude a salir de todas las incertidumbres que vivimos, por fanatismos que nada positivo han traído al país.