Ramón Javier Rodríguez Robleto
Es triste ver que nuestros concejales no pudieron apoyar un proyecto para beneficio de la niñez y adolescencia, con la donación de un terreno para impartir clases de música, con lo cual se realizaría un gran sueño.
Las elecciones de alcaldes y concejales ya están cerca, y con ellas las promesas que como siempre son tan difíciles de cumplir, cuando ya se ha ganado. Tal vez algún día nuestros políticos dejen de pensar en el provecho de ellos y de su partido, y comiencen a pensar en el beneficio del pueblo que los eligió.