Henry Espinosa Nicaragua*
Hace varios años, el Instituto de Medicina de Estados Unidos publicó The Best Intentions, en el que se planteó la importancia de que las mujeres tengan embarazos deseados y planeados. Los autores afirmaron que el aborto es la primera consecuencia negativa de los embarazos no deseados y llamaron a prevenirlos. También ahondaron sobre los estudios que han explorado las consecuencias sicológicas del aborto, a las que se les ha llamado síndrome postaborto, y señalaron que esos estudios no reunieron los criterios metodológicos para investigaciones de ese tipo.
Concluyeron reconociendo que aunque la mayoría de mujeres que abortan cuando los embarazos no son planeados se sienten aliviadas, existen también algunos casos de mujeres que se sienten afectadas.
Ciertamente, el aborto es un tema cargado de opiniones personales, posiciones políticas, morales y religiosas que ha generado un debate tan fuerte que mantiene dividida a la sociedad. Sin embargo, es importante señalar que mientras la discusión sobre el aborto continúe, tanto las mujeres que experimentan alivio como las que sufren duelo merecen recibir tratamiento postaborto de calidad: no sólo tratamiento del sangrado y la infección, sino también del apoyo emocional y medios para prevenir embarazos no planeados y prevenir sobre todo la necesidad de recurrir al aborto nuevamente.
* Washington