- La actividad de la construcción avanza a paso lento pero sin detenerse, sin embargo la queja de los empresarios organizados es que el plan de inversiones públicas del Gobierno ha disminuido su accionar por lo que han tenido que concentrarse en la capital, Managua
María Antonia López M. y Mario José Moncada
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Construcción se “capitaliza”
| La actividad de la construcción avanza a paso lento pero sin detenerse, sin embargo la queja de los empresarios organizados es que el plan de inversiones públicas del Gobierno ha disminuido su accionar por lo que han tenido que concentrarse en la capital, Managua |
María Antonia López M. y Mario José Moncada
Aunque el sector de la construcción ha mantenido cierta estabilidad en su comportamiento productivo, la mayoría de obras se realizan en la capital, Managua, por lo que los empresarios critican el manejo del plan de obras públicas que se ejecuta en el interior del país.
En el último año, según cifras oficiales, el comportamiento de la construcción en base al índice mensual de actividad económica (IMAE) ha disminuido 3.2 por ciento, con cifras cortadas en mayo.
Los representantes del sector empresarial indican que los departamentos de Nicaragua dependen en su mayoría de los fondos públicos para la realización de proyectos de construcción.
Juan Sebastián Chamorro, coordinador de inversiones de la Secretaría Técnica de Coordinación y Estrategias de la Presidencia de la República, considera que esa concentración de la construcción en Managua deviene de los empresarios privados porque ellos consideran que hay en la capital un déficit de servicios como hoteles, centros comerciales u oficinas, o porque hay más concentración de población.
Por eso es que el Gobierno persigue una lógica de llevar los proyectos hacia el interior. Tal es el caso de la construcción de la carretera costanera, que es una prioridad del Gobierno, a fin de que muchos proyectos turísticos se instalen en la franja del Pacífico.
“Estamos tomando como criterio llevar infraestructura hacia lugares productivos, o bien ligados a actividades de desarrollo de los municipios, como instalaciones de redes eléctricas, instalaciones sanitarias”, destacó Chamorro.
PROYECTOS “TAMBALEANTES”
Pero esta inversión pública es probablemente el recurso más difícil por el cual el sector privado quiere apostar.
Fernando Valle, secretario ejecutivo de la Cámara Nicaragüense de la Construcción (CNC), explicó que este razonamiento tiene que ver con las decisiones nacionales de la ejecución del gasto público que incide directamente en la inversión privada nacional o extranjera.
“El gasto corriente (pago de la burocracia estatal), ha incrementado en los últimos cuatro años casi un 50 por ciento, pero el gasto de capital (la inversión en obras) ha disminuido, en vez de crecer, o sea que el Programa de Inversiones Públicas ha disminuido, cuando debería ser lo contrario”, detalló.
A juicio de Chamorro la inversión pública ha crecido en un 30 por ciento este año con respecto al pasado, y se prevé que el próximo continúe en aumento.
En tanto, para el 2004 las cifras recopiladas por Valle de la información oficial indican “un repuntar en el sector”.
No obstante, la historia pasada está influyendo en el presente. “El 2002-2003 es el peor período para el sector y está impactando severamente este año. Para esos años se registra un endeudamiento empresarial, pérdida de confianza de los proveedores, reducción de proyectos, cambios en las leyes nacionales concernientes a la actividad constructiva”, dijo Valle.
Agregó que “el sector sufrió mucho descrédito con proveedores extranjeros, y este año que el Gobierno dice que habrá más inversión, los constructores recurren a sus proveedores naturales y éstos tienen recelo, porque el Gobierno no asegura estabilidad en sus procesos de inversión y piden cautela”.
Citó ejemplos de esa inestabilidad al programa de adoquinado impulsado por el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) el que no alcanzará su meta, el Instituto Nicaragüense de la Vivienda Urbana y Rural (Invur), no ha logrado movilizar los 25 millones de dólares para el Fondo Social de Viviendas (Fosovi), y hay una serie de desfases en los desembolsos de programas de gobierno.
“Colateralmente eso provoca la disminución de la inversión de la empresa privada, porque se encuentra en cautela y este año aunque se mira un pequeño despegue no es suficiente, ya que los índices de empleo reportados al Seguro Social en 1999 eran de 15 mil y cerraron en el 2003 en 8,000 puestos, eso es el resultado de la reducción de la actividad constructiva”, agregó.
“No hay consistencia, ni coherencia del estado para mantener de forma armónica los procesos de inversión, no se ha hecho un trabajo real de proyectos específicos, con nombre, fechas de ejecución, fuentes de financiamiento definidas para que haya una planeación clara de los recursos estatales y dar una visión exacta al inversionista para que sepa por dónde hacer sus cálculos”, reiteró Valle.
LAS ARBITRARIEDADES
Por otro lado, muchas empresas que están trabajando o dependiendo de proyectos del Gobierno se encuentran en altibajos porque no hay estabilidad real en su planificación.
Parte de esos altibajos que deben asumir las empresas están relacionados con la forma de ejecutar del Gobierno los proyectos de construcción en el interior del país.
Según el portal electrónico del Sistema Nacional de Inversiones Públicas (SNIP), para este año hay una cantidad de proyectos, que si bien no se hacen en el mismo municipio, tienen la misma característica pero son ejecutados por distintas instituciones.
Por ejemplo, el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) tiene como misión la construcción, mejoramiento de carreteras o mantenimiento de caminos, construcción de mini acueductos, construcción de letrinas y pozos, construcción de calles, entre otros que también lo está haciendo el Instituto Nicaragüense de Fomento Municipal (Inifom) y el Fondo de Inversión Social y Emergencia (FISE)
Para Fernando Valle, de la Cámara de la Construcción, ese desorden afecta a la actividad de construcción en el sector duplicando o triplicando los proyectos “no se ha hecho una verdadera ingeniería del funcionar del aparato estatal para agrupar y administrar mejor los recursos de manera más eficiente, eso dificulta el monitoreo al sector de la construcción para identificar los proyectos y aplicar a ellos”.
Juan Sebastián Chamorro, indicó sobre el particular que ese traslape de proyectos es relativamente poco, pero que se está haciendo un esfuerzo por definir los tipos de proyectos “probablemente haga falta más comunicación entre nosotros” (los funcionarios del estado)
LA SEGURIDAD
La facilidad con que se tengan servicios públicos ayuda a que Managua concentre la mayor parte de proyectos privados, como residencias y centros comerciales, aunque esto no siempre es así.
Según Gerald Pentzke, director general de Urbanismo de la Alcaldía de Managua, el año 2002 reportó un incremento en las estadísticas totales de permisos de construcción porque la Empresa Nicaragüense de Telefonía (Enitel) realizó una fuerte inversión para las instalaciones de líneas en la capital y obras de alcantarillado sanitario de Enacal.
Pero de enero a julio pasado los permisos de construcción se han reducido, registrándose que para construcción de viviendas individuales o particulares solamente se han dado permisos para 82 proyectos, contra los 200 que se entregaron en todo el 2003.
Para el sector comercio se han entregado 35 valuaciones, cuando el año pasado se otorgaron 67, y en urbanizaciones registran solamente seis hasta ahora, cuando el año anterior fueron 23.
Aunque paradójicamente las recaudaciones podrían aumentar por la magnitud de las obras. Hasta julio de este año la Alcaldía ha recaudado poco más de cuatro millones de córdobas en impuestos, por lo cual en cinco meses más pueden doblar esa cifra, para quedar en unos cinco millones más que en el 2003.
LOS PEQUEÑOS SE QUEJAN
Según un censo sobre la construcción privada elaborado por el BCN en 1999, el bloque de concreto era en ese momento el material predominante en las paredes.
Róger Bonilla, propietario de ladrillería Karen, sostuvo que ha tenido que paralizar su producción por varios días, todavía el año pasado lograron hacer ventas para proyectos de viviendas, escuelas, letrinas y otros a través de subcontratos de organizaciones no gubernamentales y hasta el mismo FISE, pero éstos se han reducido, porque grandes empresas se han metido a la fabricación de bloques y eso los saca del juego.