- SIP quedaría como órgano fiscalizador y regulador de pensiones
Moisés Martínez
La Superintendencia de Pensiones (SIP) modificó su estrategia de cara a la comparecencia que tendrán hoy en la Asamblea Nacional, dejando a un lado la defensa encarnizada de lo que era el sistema de ahorro para pensiones.
Esta vez, la estrategia del Superintendente de Pensiones, Ramiro Sacasa, es presentar al Parlamento cuatro distintos modelos para el manejo de las pensiones, para luego discutir cual es el más apropiado para el país o tomando lo mejor de los cuatro modelos, donde la SIP quedaría como órgano fiscalizador y regulador de pensiones.
Posteriormente, tras alcanzar un consenso con los sectores involucrados en el tema, el modelo se establecería a través de una nueva reforma a la Ley de Pensiones por medio de la Asamblea Nacional.
En conferencia de prensa, Sacasa reveló que la propuesta de la SIP también persigue convencer al Gobierno sobre su responsabilidad para asumir parte de la enorme deuda que hay con los cotizantes, debido, según el Superintentendente, al pésimo manejo de las pensiones por los distintos gobiernos de turno en el país.
PRIORIZAR BENEFICIOS DE COTIZANTES
“Se tiene que desarrollar un nuevo sistema que establezca beneficios y mejore los ya existentes para los trabajadores. Por eso vamos a proponer que ahora se establezca como prioridad la discusión de los diferentes modelos para seleccionar uno que responda a las necesidades de los nicaragüenses en los siguientes 25 a 50 años”, comentó el Superintendente.
A juicio de Sacasa, este nuevo sistema que surja de este debate, debe priorizar la creación de las reservas suficientes para realizar las inversiones necesarias para incrementar los beneficios a los cotizantes, tales como montos de pensiones más altos o servicios médicos de mejor calidad.
“La deuda del Estado con los trabajadores es de 77 mil millones de córdobas, por lo que primeramente se tiene que hacer conciencia de que el Estado debe iniciar el pago de la deuda a lo inmediato, por lo que proponemos que el Ministerio de Hacienda incluya una partida presupuestaria para el próximo año para comenzar a fondear las reservas del Seguro Social”, explicó Sacasa.
Además añadió: “El caso de las inversiones en las cotizaciones es fundamental para crear beneficios para el trabajador. Si no se invierten en esto, no se crearían los montos necesarios para poder enfrentar los requerimientos financieros de los trabajadores y la mejor alternativa en ese sentido es que estas cotizaciones se inviertan en un fondo colectivo manejado por una administradora pública o una privada”, añadió.
