Carlos Martínez Morán
La muerte del reo Wilfredo Antonio Mendoza Rodríguez, ocurrida el domingo pasado en una celda preventiva de la Policía del Distrito Uno, se produjo supuestamente porque no se le brindó atención médica de forma oportuna, señala un informe conclusivo, relacionado al caso del Centro Nicaragüense de Derechos Humano (Cenidh).
A Mendoza Rodríguez, de 23 años, lo detuvieron varios agentes policiales el viernes pasado en la zona cuatro de Ciudad Sandino, por alteración al orden público, pero el domingo pasado su cuerpo fue encontrado inerte y sin signos vitales, razón por la cual decidieron trasladarlo al Instituto de Medicina Legal donde se determinó que la causa directa de su muerte fue por edema pulmonar y la causa intermedia, broncoaspiración hemática.
El licenciado Bayardo Izabá, director jurídico del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, informó que el joven tenía problemas de alcoholismo y con el encerramiento en la celda preventiva se produjo una suspensión en la ingesta de alcohol, y eso lo llevó a la muerte.
“En este caso el Cenidh ha encontrado responsabilidad por omisión de parte de los miembros de la Policía Nacional encargados de la guarda y custodia de los detenidos, por tanto no le facilitaron el acceso a la asistencia médica oportuna”, dijo.
En ese sentido señaló que se responsabiliza de manera directa a los policías que estaban de turno ese día en el resguardo de las celdas de la Policía.
Aseguró que de acuerdo a las investigaciones realizadas en el terreno, se conoció que el reo presentó síntomas evidentes de su mal estado de salud y que el delito, alteración al orden público, por el cual fue detenido, no ameritaba que estuviera en la cárcel, en tales condiciones de salud.
CASO DEL CAMILO ORTEGA
En el caso de la muerte de Carlos Alex Max Baltodano, de un disparo que supuestamente le acertó un policía del Distrito Tres de Managua, la tarde del domingo en el barrio Camilo Ortega, el licenciado Izabá señaló que se investigó el hecho, pero no pudo determinar si realmente existe responsabilidad directa de los policías involucrados en este hecho.
Los agentes del orden público actuaron en defensa de un ciudadano que era agredido por varios elementos, entre ellos el ahora fallecido. En la acción los agresores la arremetieron contra los uniformados por lo que uno de ellos se vio obligado a usar su arma de fuego. Sin embargo el licenciado Bayardo Izabá señaló que el Cenidh prefiere dejar las conclusiones del hecho en manos de la Fiscalía para que esa institución le dé el tratamiento que corresponde.
Señaló que los implicados en este caso son Raití Ayapal Borge, de 19 años; José Ángel Ortega Borge, de 30 años, y Omar Alexander Mairena Galeano, de 19, éste último supuestamente quien realizó el mortal disparo, que privó de la vida a Carlos Alexander Max Baltodano, alias “Sartén”.
El licenciado Bayardo Izabá también manifestó que los tres policías en este caso se encuentran detenidos en el Distrito Tres, pero que se encuentran en condiciones muy difíciles porque no fueron llevados a una celda tal y como debería ser, sino que les acondicionaron un local que no reúne las condiciones.
“Ellos nos informaron que duermen en pedazos de plywood. Que el lugar no reúne las condiciones y que se sienten frustrados con la institución porque aparentemente los ha abandonado totalmente a su suerte”, dijo.
